El presidente de la Asociación Boliviana de Guardaparques y Agentes de Conservación señaló que la conducta del felino era “completamente fuera de lo común” para un ejemplar silvestre y pidió fortalecer los protocolos para atender la presencia de fauna en zonas pobladas.
10/08/2026 23:53
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El presidente de la Asociación Boliviana de Guardaparques y Agentes de Conservación, Marcos Uzquiano, afirmó que el comportamiento del jaguar abatido en Guayaramerín, Beni, podría ser un indicio de que el animal estuvo anteriormente en cautiverio o fue víctima de tenencia ilegal como mascota.
Desde su experiencia como guardaparque, Uzquiano explicó que un jaguar en estado natural generalmente evita el contacto con las personas y huye al detectar presencia humana.
“Este comportamiento que se puede ver en el jaguar que apareció en el domicilio allá en Guayaramerín, sin duda, es completamente fuera de lo común, lo que hace sospechar que probablemente haya estado en cautiverio o haya sido parte del mascotismo”, manifestó.
Según el especialista, el hecho de que el ejemplar no intentara escapar incluso ante la presencia de varias personas refuerza esa hipótesis, aunque remarcó que corresponde a las autoridades investigar y determinar las circunstancias.
“El jaguar siempre huye del ser humano”
Uzquiano cuestionó la creencia de que estos felinos buscan deliberadamente atacar a personas y sostuvo que esa no corresponde a su conducta habitual.
“El jaguar siempre huye al ser humano. No es que ande buscando, ni en el monte ni en su hábitat natural, mucho menos en poblaciones y ciudades, seres humanos para atacarlos”, explicó.
El guardaparque reconoció que pueden producirse incidentes de manera accidental, pero insistió en que estos comportamientos no representan la conducta normal de la especie.
Además, destacó que el jaguar se encuentra catalogado como especie vulnerable en el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia y cumple un papel importante en el equilibrio de los ecosistemas.
Alerta sobre tráfico ilegal de partes de jaguar
El especialista también expresó preocupación por el destino de partes del animal después de su muerte y recordó que existe un mercado ilegal vinculado al tráfico de colmillos, pieles, garras y otras partes de jaguar.
Uzquiano relató que entre 2016 y 2018 participó junto a guardaparques en acciones contra el tráfico internacional de colmillos de esta especie.
Según su experiencia, este comercio ilegal continúa siendo un problema en diferentes poblaciones del Beni.
“Los colmillos del jaguar tenían precio, la cabeza del jaguar tenía precio, las garras, la piel, sin duda”, afirmó, asegurando además que se han detectado productos elaborados con partes del animal en mercados informales.
El dirigente cuestionó que los controles municipales y las acciones preventivas aún sean insuficientes para enfrentar este tipo de tráfico.
¿Qué hacer cuando aparece fauna silvestre?
Uzquiano explicó que, ante la aparición de animales silvestres en zonas habitadas, la población debe evitar enfrentarlos y contactar a guardaparques o autoridades competentes.
Como ejemplo, señaló que en San Borja, cuando aparecen caimanes, anacondas u otras especies, la población comunica el hecho a los guardaparques para realizar una intervención especializada.
El procedimiento, explicó, consiste en contener al animal de manera segura, inmovilizarlo y trasladarlo para posteriormente evaluar su liberación en un sitio que no represente riesgo para la población ni para el propio ejemplar.
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