TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Cada vez veremos menos estrellas: esta es la amenaza que preocupa a los astrónomos

La contaminación lumínica y el creciente número de satélites están transformando el cielo nocturno y dificultando tanto su observación como el trabajo de los astrónomos. ¿Qué está ocurriendo y qué hacen los científicos para proteger nuestros cielos?

Vista del cielo con estrellas. Foto: ESO
Mundo

Escuchar esta nota

La imagen de un cielo repleto de estrellas podría ser cada vez menos frecuente, especialmente en las zonas urbanas. La contaminación lumínica y el crecimiento acelerado de las constelaciones de satélites están dificultando la observación del firmamento y también representan un desafío para la astronomía.

Lo que advierten los astrónomos es que el cielo nocturno podría volverse considerablemente más brillante y la observación astronómica podría verse afectada si continúan creciendo las megaconstelaciones de satélites.

Más de 1,7 millones de satélites propuestos

Un estudio presentado por el Observatorio Europeo Austral (ESO) en julio de 2026 encendió nuevamente las alarmas. La investigación señala que existen propuestas para lanzar más de 1,7 millones de satélites.

El astrónomo Olivier Hainaut, uno de los investigadores involucrados, advierte que este crecimiento tendría consecuencias graves para la astronomía. Actualmente hay más de 14.000 satélites en órbita y el número continúa aumentando.

La preocupación no se limita a los satélites que pueden distinguirse a simple vista. Incluso aquellos demasiado débiles para ser vistos directamente pueden contribuir al brillo difuso del cielo y afectar las observaciones realizadas con telescopios.

La contaminación lumínica ya afecta a millones

El problema tampoco comenzó con los satélites. La contaminación lumínica producida por el alumbrado urbano, anuncios, edificios y otras fuentes artificiales ya ha transformado la apariencia del cielo nocturno.

Según el ESO, más del 80% de la población mundial vive bajo cielos afectados por contaminación lumínica, mientras que aproximadamente un tercio de la humanidad no puede observar la Vía Láctea durante la noche.

Esto significa que muchas personas que viven en ciudades ya necesitan alejarse de las zonas urbanas para disfrutar de un cielo verdaderamente oscuro.

¿Qué tienen que ver los satélites?

Los satélites de órbita baja reflejan la luz del Sol y pueden aparecer como puntos luminosos que atraviesan el cielo. Cuando pasan frente al campo de visión de un telescopio, dejan estelas brillantes que pueden arruinar imágenes astronómicas.

El ESO calcula que las futuras constelaciones podrían afectar especialmente a observatorios de campo amplio. En simulaciones realizadas para el Very Large Telescope (VLT), las estelas de satélites podrían provocar pérdidas de hasta el 28% del campo de visión en determinadas observaciones.

Alertan de amenazas para observar las estrellas por satélite. Foto: ESO

Además, las emisiones de radio de las constelaciones pueden interferir con instrumentos extremadamente sensibles utilizados por la radioastronomía. La comunidad científica internacional ha pedido medidas para proteger tanto los cielos oscuros como los denominados cielos silenciosos.

Una advertencia que apunta al futuro

El escenario más preocupante está relacionado con los proyectos que contemplan cientos de miles o incluso millones de nuevos satélites. El estudio de ESO estima que las propuestas actuales podrían tener consecuencias severas para la observación del Universo y plantea que la cantidad de satélites debería limitarse para evitar daños mayores a la astronomía.

Por ello, la advertencia para los próximos años no significa que las estrellas vayan a desaparecer del cielo. El riesgo es que cada vez resulte más difícil observarlas desde la Tierra, especialmente desde ciudades y zonas afectadas por contaminación lumínica.

La lucha por conservar los cielos oscuros

El ESO, la Unión Astronómica Internacional (IAU) y otras organizaciones trabajan para reducir el impacto de la contaminación lumínica y de las constelaciones de satélites.

En 2022, la problemática de los cielos oscuros y silenciosos llegó formalmente a la agenda de Naciones Unidas, en un esfuerzo por promover medidas internacionales de protección.

Así, mientras la humanidad amplía su presencia tecnológica en el espacio, los astrónomos enfrentan un nuevo desafío: garantizar que el progreso no termine ocultando aquello que durante miles de años permitió a las personas levantar la mirada y contemplar las estrellas.

Mira la programación en Red Uno Play

PUBLICIDAD
Comentarios
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD