Expertos analizan las carencias afectivas y los patrones inconscientes que llevan a buscar relaciones no disponibles.
01/09/2026 17:36
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Enamorarse de una persona que ya tiene pareja es una experiencia frecuente en la vida real que va más allá de un simple dilema moral. Según la psicología psicoanalítica, este tipo de atracción suele nacer de la falta y de la tendencia a desear aquello que parece inalcanzable.
De acuerdo al medio TN, en algunos círculos clínicos este patrón se conoce como síndrome de Fortunata, inspirándose en la emblemática obra literaria de Benito Pérez Galdós. Quienes lo padecen entablan vínculos con personas no disponibles afectivamente, manteniéndose en una espera fantasiosa a pesar del sufrimiento.
Factores que alimentan la atracción
Las elecciones afectivas hacia personas comprometidas suelen sustentarse en diversos motivos psicológicos profundos que condicionan la conducta:
Estas dinámicas actúan como un mecanismo defensivo para evitar la intimidad real y mantener el deseo sin asumir un compromiso auténtico. Detrás del anhelo hacia alguien inaccesible se esconde la búsqueda de una validación interna que nunca terminó de consolidarse.
Para desarmar estas estructuras, las psicólogas coinciden en que el primer paso consiste en dejar de moralizar la situación y reflexionar con honestidad sobre los propios vacíos. Procesos como el psicoanálisis, la terapia cognitivo-conductual o el Ensueño Dirigido facilitan la identificación de estos esquemas inconscientes.
El paso hacia relaciones recíprocas
Superar estas dinámicas exige un compromiso activo con el proceso terapéutico, realizando los ejercicios indicados y manteniendo una comunicación honesta. Al sanar las heridas del pasado es posible construir vínculos afectivos saludables que no exijan vivir en los márgenes de otra historia.
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