Colocar una esponja seca en el cajón de las verduras ayuda a regular el exceso de humedad, manteniendo tus frutas y hortalizas frescas durante más tiempo y cuidando el bolsillo en casa.
13/08/2026 20:38
Escuchar esta nota
¿Cuántas veces has tenido que tirar verduras marchitas o frutas cubiertas de humedad al fondo del cajón? El exceso de agua acumulada de forma natural en el refrigerador es uno de los principales enemigos de la conservación de los alimentos. Acelera su descomposición, genera olores desagradables y provoca que muchos productos se echen a perder antes de tiempo.
Para combatir este problema sin necesidad de gastar en dispositivos especiales, las redes sociales y los expertos en economía doméstica han recuperado un truco tan sencillo como eficaz que utiliza un objeto cotidiano de la cocina: una esponja.
¿Cómo funciona el truco de la esponja?
El secreto detrás de este método radica en la capacidad de absorción del material. Al colocar una esponja limpia y seca dentro del cajón de las verduras, esta actúa como un pequeño regulador natural y económico.
Sus principales beneficios son:
Absorción de humedad: Retiene el exceso de agua ambiental que se acumula en el compartimento.
Conservación de la textura: Al reducir la humedad excesiva, las frutas y hortalizas logran mantener mejor su frescura, firmeza y propiedades originales por más días.
Control de olores: Al evitar que los alimentos se pudran con rapidez debido al exceso de agua, también se previene la aparición de olores desagradables en la heladera.
Pasos clave y mantenimiento para aplicar el truco
Para que este truco casero cumpla su función de manera segura y eficiente, es importante seguir una serie de pautas básicas de higiene:
Utiliza una esponja nueva y limpia: Asegúrate de que no haya sido utilizada previamente con productos de limpieza o jabones químicos.
Colócala seca: Debe introducirse totalmente seca en el fondo o en un rincón del cajón de las verduras.
Renuévala o sécala periódicamente: Es fundamental revisar la esponja con frecuencia, dejarla secar al aire libre o cambiarla cada cierto tiempo para garantizar una correcta higiene y evitar la acumulación de bacterias.
Pequeños hábitos domésticos como este no solo ayudan a optimizar el rendimiento de la heladera, sino que se convierten en una gran herramienta para cuidar la economía del hogar y reducir el desperdicio de alimentos.
Mira la programación en Red Uno Play
