Tras un toque en la vuelta 458 que dejó a Ryan Blaney contra el muro, el campeón de 2023 fue a buscar a Carson Hocevar al pit lane y terminaron a los golpes ante todo el estadio.
21/09/2026 13:25
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La carrera del sábado por la noche en Bristol no se definió solo con la bandera a cuadros. Terminó a los puñetes. La prueba nocturna más famosa del calendario pasó de la velocidad a la pelea campal cuando Ryan Blaney y Carson Hocevar protagonizaron uno de los cruces más violentos de los últimos años en la zona de boxes.
Todo comenzó en pista. A falta de 43 vueltas para el final, mientras peleaban por el segundo puesto, Blaney superó a Hocevar por el interior. El piloto del auto número 77 intentó recuperar la posición por abajo y ambos autos se tocaron en la curva. El auto número 12 de Blaney giró y terminó contra el muro exterior, dejándolo fuera de carrera en el puesto 33, después de haber liderado más de 200 vueltas.
Mientras el ganador de la noche celebraba, toda la atención se fue al otro lado del óvalo.
Al bajar de su auto —donde había terminado tercero— Hocevar se encontró con Blaney esperándolo. El video oficial de la categoría es claro: Blaney cargó contra él y lo empujó tomándolo del traje ignífugo, y Hocevar respondió inmediatamente con un golpe al rostro.
La escena fue eléctrica. Hocevar conectó dos derechas por arriba. La primera le voló la gorra a Blaney y la segunda le dio de lleno en la mejilla izquierda, haciéndolo caer al pavimento entre los mecánicos y oficiales que intentaban separarlos.
Furioso, Blaney había dicho minutos antes que su rival "siguió viniendo a la izquierda y nunca levantó" y que el conflicto con Hocevar "ya está cansando" tras meses de roces en pista.
Del otro lado, Hocevar se defendió: dijo que entendía por qué Blaney estaba molesto, pero que cuando lo agarró no iba a quedarse esperando y por eso comenzó a defenderse. Reconoció que fue la primera vez que golpeaba a alguien en su vida.
El final fue de película. Mientras el público del autódromo se ponía de pie, Hocevar levantó los brazos y saludó a las tribunas entre aplausos. Blaney, en cambio, se retiró abucheado y escoltado por su equipo, con su lucha por el campeonato muy complicada.
