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Bolivia se compromete ante el FMI a mantener un dólar flexible

El acuerdo permitirá a los bancos negociar libremente las divisas, mientras el BCB intervendrá bajo reglas específicas para preservar la estabilidad financiera.

Dólares. Foto: EFE
Cochabamba, Bolivia

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El dólar ya no tiene al tipo de cambio fijo como ancla de la economía boliviana. En el acuerdo de 36 meses firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno asumió el compromiso de mantener un régimen cambiario flexible y continuar avanzando hacia una cotización determinada por el mercado.

El documento establece que esta política deberá mantenerse durante la vigencia del programa y fija reglas para las intervenciones que pueda realizar el Banco Central de Bolivia (BCB).

El mercado tendrá un mayor peso en la cotización

Uno de los compromisos centrales señala:

“Mantendremos un régimen de tipo de cambio flexible determinado por el mercado y un marco de intervención cambiaria”.

El acuerdo también establece que Bolivia continuará avanzando hacia un régimen de flotación, permitiendo que las entidades financieras negocien libremente el precio de las divisas.

“Continuaremos en la senda hacia un régimen de tipo de cambio flotante, garantizando para ello que los bancos sean libres de realizar transacciones a un tipo de cambio libremente negociado”, señala el documento.

Esto significa que la cotización del dólar deberá responder cada vez más a las condiciones de oferta y demanda del mercado, en lugar de permanecer atada a un valor fijo establecido por la autoridad.

El BCB podrá intervenir, pero bajo reglas

El nuevo esquema no elimina la participación del Banco Central. El acuerdo contempla intervenciones para enfrentar situaciones que puedan afectar la estabilidad financiera, aunque estas deberán preservar el régimen flexible.

“El marco de intervención cambiaria [...] se centrará en salvaguardar la estabilidad financiera al tiempo que se preserva el régimen de tipo de cambio flexible”, establece el punto 26.

El BCB deberá actuar bajo un marco de reglas y restricciones, evitando utilizar sus intervenciones para establecer de manera indirecta una cotización determinada del dólar.

Además, el programa contempla actualizar la metodología para calcular el tipo de cambio oficial, de manera que refleje las condiciones del mercado mayorista e interbancario.

¿Qué no podrá hacer el Gobierno?

El acuerdo también establece compromisos que buscan impedir un retorno a esquemas cambiarios anteriores.

El documento señala que Bolivia no podrá:

  • Introducir nuevas restricciones cambiarias o aumentar las existentes.

  • Crear nuevas modalidades de tipos de cambio múltiples.

  • Modificar las prácticas existentes de tipos de cambio múltiples.

  • Aplicar determinadas restricciones a las importaciones por razones relacionadas con la balanza de pagos.

El objetivo es garantizar la continuidad del régimen flexible durante el programa con el FMI.

El cambio comenzó antes del acuerdo

El memorando explica que la transición respondió a una situación en la que el tipo de cambio fijo había perdido sostenibilidad debido al agotamiento de las reservas internacionales y a la creciente diferencia entre la cotización oficial y el mercado paralelo.

Según el documento, desde diciembre de 2025 se inició una transición mediante un tipo de cambio de referencia de mercado y, desde finales de junio de 2026, Bolivia adoptó un régimen cambiario flexible determinado por el mercado.

En paralelo, se permitió a los bancos negociar libremente la compra y venta de divisas.

Un cambio que impacta en toda la economía

El nuevo régimen cambiario tendrá efectos sobre diferentes sectores de la economía. El propio programa reconoce que la depreciación del tipo de cambio puede elevar inicialmente el peso de la deuda pública externa respecto al PIB.

A la vez, el Gobierno y el FMI esperan que el realineamiento cambiario contribuya a mejorar la competitividad de las actividades que generan divisas y ayude a corregir los desequilibrios externos.

Incluso la fórmula utilizada para determinar los precios internos de los combustibles incorpora el impacto del tipo de cambio oficial flexible.

El compromiso continuará más allá de una medida puntual

El acuerdo establece el mantenimiento permanente del régimen como un parámetro estructural continuo. El documento resume esta obligación de manera directa:

“Mantener un régimen cambiario flexible, en consonancia con los principios acordados en el momento de la aprobación del programa”.

Así, el acuerdo con el FMI consolida el giro de Bolivia desde un sistema de tipo de cambio fijo hacia un esquema en el que el mercado tendrá un papel central en la cotización del dólar, mientras el BCB conservará capacidad de intervención, pero bajo reglas destinadas a evitar que vuelva a fijar artificialmente el precio de la divisa.

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