El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos, planteó eliminar los subsidios a los hidrocarburos y permitir que los precios se ajusten al mercado internacional para enfrentar el problema estructural del sector.
26/08/2026 15:55
Escuchar esta nota
El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos cuestionó el alcance del Decreto Supremo 5676 y sostuvo que la medida adoptada por el Gobierno no resuelve el problema estructural del abastecimiento de diésel.
A su criterio, Bolivia debe avanzar hacia una eliminación de los subsidios a los hidrocarburos y permitir que los precios fluctúen de acuerdo con el mercado internacional.
Ríos afirmó que el problema del diésel es parte de una crisis energética que afecta directamente a la economía y a la seguridad alimentaria del país.
“El diésel es la sangre que mueve al planeta. Sin diésel no hubiera barcos, no hubiera transporte terrestre, no podríamos alimentarnos, importar y exportar”, sostuvo.
Según el exministro, la crisis actual era previsible desde hace varios años y el Gobierno debió adoptar desde el inicio una medida de mayor alcance.
“Lo que teníamos que haber hecho de entrada era quitar todos los subsidios a todos los hidrocarburos. Gasolina, diésel y focalizar el subsidio al GLP y también quitar el subsidio al gas natural”, afirmó.
Cuestiona el alcance del DS 5676
Ríos consideró que la decisión de retirar el subsidio principalmente a los grandes consumidores y mantenerlo para otros sectores responde a un cálculo político ante el impacto que tendría un incremento generalizado de los precios.
“Yo creo que es un miedo político de que haya una subversión”, señaló. En su análisis, el DS 5676 representa un avance limitado porque mantiene parte del esquema de subvenciones.
“Ahora lo estamos queriendo hacer con medidas parciales”, afirmó, y sostuvo que el Gobierno debería adoptar una política de eliminación de subsidios de manera integral.
Ríos agregó que una medida de shock habría sido más fácil de aplicar al inicio de la gestión, cuando el Gobierno todavía contaba con mayor margen para explicar la situación económica.
Falta de dólares, el principal problema
El exministro identificó la falta de dólares para YPFB como uno de los principales factores detrás del desabastecimiento de combustibles.
Señaló que la empresa estatal enfrenta obligaciones con proveedores internacionales y empresas nacionales, situación que, según su análisis, compromete su capacidad para garantizar las importaciones.
“YPFB debe cerca de mil 500 millones de dólares. Es una empresa que no tiene ninguna solvencia, ninguna viabilidad a futuro”, sostuvo.
Por ello, planteó que el Ministerio de Economía debe garantizar la entrega oportuna de divisas a YPFB para evitar nuevos problemas de abastecimiento mientras se implementan reformas estructurales.
Advierte que el desabastecimiento puede agravarse
Ríos insistió en que mantener los subsidios genera incentivos para el contrabando y dificulta la sostenibilidad del sistema de abastecimiento.
“Cuando hay subsidio, hay contrabando. Si eliminamos el subsidio, no va a haber contrabando”, afirmó.
En ese sentido, advirtió que si no se modifica el esquema actual, la escasez de combustibles podría profundizarse.
“La regla número uno en este momento es quitar subsidios. No quitamos subsidios. Acuérdense de mí, el desabastecimiento va a ser aún más crónico en los meses que vienen”, sostuvo.
El exministro consideró que Bolivia necesita, además, aprobar nuevas leyes de hidrocarburos y electricidad que permitan atraer inversiones y reducir la dependencia de las importaciones energéticas.
Mira la programación en Red Uno Play
