Durante años, miles de personas probaron pastillas, batidos y tratamientos “milagrosos” para bajar de peso sin resultados sostenibles.
15/05/2026 15:18
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Nuevos fármacos como la semaglutida y la tirzepatida están transformando el abordaje de la obesidad y la diabetes tipo 2 gracias a su efectividad para bajar de peso, controlar la glucosa y proteger el corazón. Sin embargo, especialistas advierten sobre los riesgos de utilizarlos sin supervisión médica.
Durante años, miles de personas probaron pastillas, batidos y tratamientos “milagrosos” para bajar de peso sin resultados sostenibles. Muchos de esos medicamentos terminaron retirados del mercado por efectos adversos graves. Hoy, una nueva generación de fármacos abre una esperanza distinta para pacientes con obesidad y diabetes tipo 2: los agonistas GLP-1 y los agonistas duales GLP-1/GIP.
“El beneficio metabólico de estos medicamentos es muy grande. No solo ayudan a bajar de peso y controlar la glucosa, también ofrecen protección cardiovascular y renal”, explicó el doctor José Antonio Allss Samur, médico internista y endocrinólogo, durante su ponencia “MetaboBoost Experience” en el V Congreso Internacional de Salud “De los desafíos globales a la medicina del futuro”, que se celebró los días 13 y 14 de mayo en Cochabamba.
Entre los más conocidos están la semaglutida y la tirzepatida, medicamentos desarrollados mediante biotecnología que hoy son considerados una de las mayores innovaciones en endocrinología y medicina metabólica.
¿Cómo funcionan estos medicamentos?
Los agonistas GLP-1 imitan la acción de hormonas intestinales llamadas incretinas, responsables de estimular la secreción de insulina, generar saciedad y disminuir el vaciamiento gástrico.
Esto permite que el paciente reduzca el apetito, controle mejor los niveles de azúcar y pierda peso de manera progresiva.
“Son fármacos muy efectivos porque actúan de diferentes maneras al mismo tiempo: disminuyen el hambre, mejoran la secreción de insulina y reducen el glucagón”, detalla Allss Samur.
La tirzepatida, considerada actualmente uno de los tratamientos más potentes para la obesidad y la diabetes, combina acción sobre GLP-1 y GIP, lo que mejora aún más los resultados metabólicos y reduce algunos efectos secundarios digestivos.
Uso sin control médico: el principal riesgo
Aunque estos medicamentos han ganado popularidad en redes sociales y entre celebridades, los especialistas alertan sobre su uso indiscriminado. “Desafortunadamente, muchas personas están utilizando estos fármacos sin indicación apropiada y bajo asesoramiento de personas que no pertenecen al área de salud”, advierte el endocrinólogo.
El uso incorrecto puede provocar náuseas, diarrea, estreñimiento y, en casos poco frecuentes, pancreatitis. Además, no todos los pacientes son candidatos para recibir estos tratamientos. Por ejemplo, no se recomienda su uso durante el embarazo ni en pacientes con antecedentes de pancreatitis o ciertos tipos de cáncer de tiroides.
El especialista insiste en que estos medicamentos deben formar parte de un tratamiento integral que incluya nutrición, actividad física y cambios sostenidos de hábitos.
“Si el paciente no modifica su estilo de vida, al suspender el tratamiento puede recuperar gran parte del peso perdido”, señala el reconocido endocrinólogo especializado en diagnóstico y tratamiento de trastornos hormonales.
Más allá de bajar de peso
Uno de los mayores avances de los agonistas GLP-1 es que sus beneficios van mucho más allá de la estética corporal. Diversos estudios demostraron que reducen el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular y complicaciones cardiovasculares en pacientes con diabetes tipo 2. También ayudan a disminuir la grasa acumulada en el hígado y mejoran indicadores metabólicos.
“Antes teníamos muy pocas opciones para tratar la diabetes. Hoy contamos con medicamentos que incluso pueden reducir el riesgo de muerte cardiovascular”, destaca Allss Samur.
La semaglutida fue aprobada en 2017, inicialmente para pacientes con diabetes, y luego para obesidad en 2021. Desde entonces, su demanda creció de forma acelerada a nivel mundial.
El futuro: tratamientos más potentes y accesibles
La investigación científica continúa avanzando. Actualmente existen estudios con nuevos triagonistas capaces de actuar sobre más receptores metabólicos y lograr reducciones de peso superiores al 20%.
Uno de ellos es el retatrutide, un fármaco que podría convertirse en uno de los tratamientos más innovadores de los próximos años.
“Con la llegada de nuevos agonistas, seguramente los costos de medicamentos como la semaglutida o la tirzepatida comenzarán a bajar y más pacientes podrán acceder a ellos”, afirma el especialista.
Pese al entusiasmo, el médico recalca que no existen soluciones mágicas ni medicamentos capaces de reemplazar hábitos saludables.
“Son tratamientos seguros y efectivos, pero siempre deben utilizarse con seguimiento médico especializado y acompañados de cambios reales en la alimentación y el estilo de vida”, concluye.
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