Los tres legados anunciados en el cierre del V Congreso Internacional de Salud de Unifranz representan las primeras acciones concretas destinadas a transformar la salud en Bolivia.
15/05/2026 15:15
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El V Congreso Internacional en Salud de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) concluyó en Cochabamba dejando algo más que conferencias magistrales, paneles académicos y demostraciones tecnológicas. El encuentro cerró con tres compromisos concretos que apuntan a transformar el sistema sanitario boliviano desde la innovación, la articulación institucional y el acceso equitativo a la salud.
Los tres legados anunciados en el cierre del V Congreso Internacional de Salud de Unifranz representan las primeras acciones concretas destinadas a transformar la salud en Bolivia. La propuesta de la universidad apunta a convertir el conocimiento compartido durante el encuentro en proyectos reales con impacto en el sistema sanitario.
En ese marco, Unifranz presentó tres iniciativas que marcarán la etapa posterior al congreso: la consolidación del nodo boliviano del Project ECHO para fortalecer la telementoría clínica y la atención en zonas alejadas; la creación de un Nodo de Vigilancia Inteligente de Resistencia Antimicrobiana para monitorear bacterias resistentes y mejorar la toma de decisiones sanitarias; y la implementación de un Laboratorio Inteligente de Cirugía Dentobucomaxilofacial y Planificación Digital, enfocado en simulaciones 3D e inteligencia artificial aplicada a procedimientos complejos. Según la universidad, estos proyectos buscan articular a la academia, hospitales, autoridades y organismos internacionales para impulsar soluciones sostenibles en salud.
Durante dos jornadas, especialistas de siete países debatieron sobre inteligencia artificial, telemedicina, salud mental, resistencia antimicrobiana, medicina personalizada y cirugía digital bajo el lema “De los desafíos globales a la medicina del futuro”. Sin embargo, el eje central del congreso fue la construcción de tres “legados” que, según sus organizadores, convertirán el conocimiento compartido en acciones permanentes.
“Este es un paso, es la llave. La construcción recién empieza ahora. Este no es un congreso que acaba hoy. Espero que en la siguiente versión podamos estar explicando y exponiendo aquí estudios de casos reales y resultados de todo este año de trabajo”, afirmó la rectora nacional de Unifranz, Verónica Ágreda, durante la clausura del evento.
El primero de esos legados es la consolidación del nodo boliviano del Project ECHO, una red internacional de telementoría clínica que permitirá conectar a médicos del primer nivel de atención con especialistas nacionales e internacionales mediante plataformas digitales.
La iniciativa busca responder a una realidad crítica del sistema sanitario boliviano: miles de pacientes que viven en provincias o zonas rurales deben recorrer largas distancias para acceder a especialistas, mientras médicos generales trabajan aislados y con limitadas posibilidades de consulta.
“Su propósito es democratizar el conocimiento especializado, fortalecer la capacidad resolutiva del primer nivel y acercar mejores decisiones clínicas a los lugares donde más se necesita”, explicó Jimmy Venegas, decano académico de Unifranz Cochabamba, durante el acto de clausura.
El académico remarcó que el legado no se limita a una plataforma tecnológica, sino a la capacidad de articular instituciones públicas, hospitales, universidades y organismos internacionales para fortalecer la atención médica en Bolivia.
“Este no es un congreso que acaba hoy. La construcción recién empieza ahora”, sostuvo.
El segundo legado presentado por Unifranz está enfocado en uno de los problemas sanitarios más preocupantes del mundo: la resistencia antimicrobiana. El congreso oficializó la creación de un Nodo de Vigilancia Inteligente de Resistencia Antimicrobiana, que trabajará junto al Instituto Nacional de Laboratorios de Salud (INLASA), la OPS/OMS y redes de laboratorios del país para monitorear bacterias resistentes a antibióticos.
La iniciativa permitirá sistematizar información microbiológica mediante herramientas digitales y análisis de datos para detectar patrones de resistencia bacteriana y mejorar la toma de decisiones sanitarias.
“Bolivia no puede observar este problema desde afuera”, señalaron los organizadores durante las jornadas académicas, recordando que organismos internacionales advierten que la resistencia a los antibióticos podría causar millones de muertes en las próximas décadas si no se fortalecen los sistemas de vigilancia.
El tercer legado es la creación de un Laboratorio Inteligente de Cirugía Dentobucomaxilofacial y Planificación Digital, orientado a incorporar simulaciones 3D, escáneres faciales, impresión digital y herramientas de inteligencia artificial para cirugías complejas.
La propuesta busca democratizar el acceso a tecnologías que actualmente se encuentran concentradas en pocos centros especializados y que permitirán mejorar la precisión quirúrgica y la formación académica.
“Su verdadero valor está en lo que permitirá hacer: integrar planificación quirúrgica digital, simulación y discusión de casos complejos para fortalecer la práctica clínica”, explicó Venegas.
El decano insistió en que estos proyectos tienen como objetivo convertir a Unifranz en un articulador entre academia, Estado, hospitales y sociedades científicas. “Lo más difícil es sentar en una misma mesa a autoridades, universidades, hospitales y tomadores de decisión. Nosotros queremos ser ese punto de articulación”, indicó.
La clausura del congreso estuvo marcada por reflexiones sobre el papel de la tecnología en la medicina y la necesidad de que la innovación mantenga siempre un enfoque humano.
Ágreda destacó que el avance científico solo tiene sentido si está orientado al bienestar de las personas y al fortalecimiento de sistemas de salud más inclusivos.
“No se trata solamente de ver la última tecnología, se trata de ver cómo se aplica esta nueva tecnología hacia el continente latinoamericano y específicamente en Bolivia”, sostuvo.
Durante su discurso de cierre, la rectora también reflexionó sobre el impacto de la inteligencia artificial en la medicina y la responsabilidad ética que implica su desarrollo. Mencionó los avances de herramientas de IA capaces de predecir estructuras moleculares, mejorar diagnósticos y personalizar tratamientos, pero advirtió sobre la necesidad de construir marcos éticos globales.
“La importancia está en cómo alimentamos esta inteligencia artificial y cómo amplificamos el conocimiento científico para que vuelva al servicio de la humanidad”, afirmó.
El congreso reunió a especialistas internacionales como Ángel Asúnsolo del Barco, David Soeiro Barbosa y Carlos Gómez Restrepo, además de expertos bolivianos en epidemiología, psiquiatría, genética y salud pública. Entre las temáticas más destacadas estuvieron el enfoque One Health, la salud metabólica, farmacogenómica, medicina personalizada, telemedicina y cirugía digital.
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