Millones de personas salieron a observar el momento de la totalidad, mientras fotógrafos y astrónomos captaron impresionantes postales desde tierra, el mar y el aire.
13/08/2026 13:33
Escuchar esta nota
El cielo se oscureció y, durante unos instantes, el día pareció convertirse en noche. El eclipse solar total del 12 de agosto dejó imágenes que quedarán en la memoria colectiva y movilizó a millones de personas que buscaron contemplar uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares.
La esperada totalidad permitió observar cómo la Luna cubrió por completo el disco del Sol, dejando visible su tenue corona, la atmósfera exterior de nuestra estrella que normalmente permanece oculta a simple vista.
Durante algo más de un minuto y medio, el espectáculo transformó paisajes y ciudades en escenarios extraordinarios. La luz desapareció progresivamente hasta alcanzar el momento de máxima oscuridad, mientras la silueta de la Luna se recortaba frente al Sol.
Un espectáculo desde distintos rincones
Las imágenes captadas durante el eclipse muestran la magnitud del fenómeno desde diferentes perspectivas.
En Madrid, el horizonte de la capital ofreció una de las postales más llamativas, con el cielo oscurecido y las estructuras urbanas recortándose ante el fenómeno.
Otra perspectiva espectacular llegó desde el mar, donde los últimos momentos del eclipse pudieron observarse desde las inmediaciones de Ibiza. La amplitud del horizonte permitió apreciar el contraste entre la oscuridad provocada por la totalidad y la luz que comenzaba a regresar.
Desde el aire, el fenómeno adquirió una dimensión todavía más impresionante. La fotografía aérea permitió observar el contraste entre las zonas iluminadas y la sombra proyectada por la Luna sobre la superficie terrestre.
La corona solar, protagonista del eclipse
Uno de los momentos más esperados fue la totalidad.
Con el disco solar completamente oculto, alrededor del contorno oscuro de la Luna apareció la corona solar, formada por la atmósfera exterior del Sol.
La imagen permitió apreciar estructuras luminosas y filamentos de plasma alrededor de la silueta lunar, creando una de las postales más buscadas por fotógrafos y aficionados a la astronomía.
Después de los minutos de totalidad, la luz comenzó a regresar lentamente. El Sol volvió a aparecer detrás de la Luna y el espectáculo llegó a su fin.
Aunque el eclipse terminó, las fotografías tomadas durante esos breves minutos conservarán para siempre uno de los momentos astronómicos más impactantes observados en la región.
Mira la programación en Red Uno Play
