La víctima había viajado para resolver un asunto económico con un amigo, pero nunca regresó. Tras una extensa investigación, la Justicia dictó una condena de 14 años de prisión.
12/10/2026 12:18
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Un viaje para resolver un asunto de dinero terminó en un crimen brutal. Raúl Federico Oliva se trasladó desde Río Ceballos hasta La Falda, en la provincia argentina de Córdoba, para reunirse con un amigo con quien compartía negocios. Casi una semana después de su desaparición, su cuerpo fue encontrado desmembrado dentro de bolsas de residuos. Ahora, la Justicia condenó a 14 años de prisión a Ángel Villada, de 38 años, por el homicidio.
La sentencia fue dictada por la Justicia de Cruz del Eje, luego de un juicio que concluyó esta semana. Villada fue declarado culpable de homicidio calificado por el uso de arma de fuego, en un caso que tuvo como trasfondo una importante suma de dinero que, según la investigación, debía entregar a la víctima.
Uno de los elementos relevantes para reconstruir los últimos movimientos de Oliva fue una cámara de seguridad que lo registró cuando ingresaba al comercio de instrumentos musicales que pertenecía al acusado, en La Falda. Sin embargo, no se encontraron imágenes que mostraran su salida del establecimiento, un detalle que cobró importancia durante la investigación.
La desaparición había sido denunciada el 24 de febrero de 2025. Mientras los investigadores intentaban establecer qué había ocurrido, Villada sostuvo que su amigo tenía previsto viajar a la ciudad de Córdoba para encontrarse con una mujer que supuestamente había conocido mediante una aplicación de citas.
También declaró que Oliva había dejado su camioneta en La Falda para que él la trasladara posteriormente hasta la capital provincial. Según su versión, al no conseguir comunicarse nuevamente con su amigo, dejó el vehículo y regresó primero a Cosquín en taxi, para después completar el trayecto hasta La Falda en remis.
Pero la búsqueda tuvo un desenlace macabro. El 1 de marzo de 2025, casi una semana después de la desaparición, los investigadores encontraron partes del cuerpo de Oliva dentro de bolsas de residuos en la zona de Escobas, en el límite entre los departamentos de Punilla y Cruz del Eje.
Los resultados de la autopsia determinaron que Oliva había muerto por disparos de arma de fuego y que su cuerpo fue desmembrado después del asesinato. Los hallazgos dieron paso a una investigación que finalmente llevó a Villada al banquillo de los acusados.
El proceso judicial concluyó con una pena de 14 años de prisión. No obstante, todavía queda por resolver dónde cumplirá la condena. El acusado había permanecido bajo prisión domiciliaria hasta julio, debido a que tenía a su cuidado a un hijo con trastorno del espectro autista.
Tras conocerse el fallo, el Juzgado de Ejecución Penal deberá determinar si Villada continúa cumpliendo la pena en su domicilio o si es trasladado a una cárcel.
