Los científicos esperan que las muestras ayuden a resolver uno de los grandes misterios del sistema solar: cómo se formaron estos cuerpos celestes.
20/10/2026 11:31
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La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) lanzó este martes 20 de octubre la misión MMX, una operación internacional que buscará estudiar Fobos y Deimos y traer muestras de la superficie de Fobos a la Tierra en 2031. El lanzamiento fue confirmado como exitoso por las autoridades japonesas.
La nave despegó desde el Centro Espacial de Tanegashima, en el suroeste de Japón, a bordo de un cohete H3. Aproximadamente 71 minutos después del despegue, la JAXA confirmó que la sonda se había separado correctamente del cohete y había sido colocada en la órbita prevista.
La misión tendrá una duración aproximada de cinco años y cuenta con la colaboración de agencias espaciales de Estados Unidos, Francia, Alemania y Europa. Con una inversión estimada de 578 millones de dólares, su objetivo es obtener información clave sobre el origen de las lunas marcianas y la evolución del sistema solar.
Marte tiene dos satélites naturales: Fobos, el más grande y cercano al planeta, y Deimos, el más pequeño y distante. Aunque han sido observados desde hace décadas, su origen continúa siendo una incógnita para la comunidad científica.
Una de las principales hipótesis sostiene que ambas lunas podrían ser restos de una gigantesca colisión entre Marte y otro cuerpo celeste. Otra posibilidad es que sean asteroides que quedaron atrapados por la gravedad del planeta rojo.
La misión MMX pretende reunir evidencias que permitan determinar cuál de estas explicaciones se acerca más a la realidad. Para ello, estudiará la composición, la estructura y las características de ambas lunas, con especial atención a Fobos.
La nave principal tiene una masa aproximada de cinco toneladas y tiene previsto llegar a las inmediaciones de Marte en agosto de 2027. Una vez allí, comenzará las operaciones científicas y el estudio de sus lunas.
Uno de los protagonistas de la misión será IDEFIX, un pequeño vehículo robótico desarrollado mediante la colaboración franco-alemana. Su tarea será explorar la superficie de Fobos y ayudar a evaluar las condiciones del terreno antes de las operaciones de recolección de muestras.
El descenso representa un desafío tecnológico: Fobos tiene una forma irregular, mide aproximadamente 22 kilómetros de ancho y posee una gravedad extremadamente débil. Estas características dificultan las maniobras de aterrizaje y el desplazamiento de los equipos robóticos.
Uno de los momentos más importantes llegará cuando la nave descienda sobre Fobos para recolectar muestras de su superficie. El objetivo es obtener al menos 10 gramos de material, entre polvo, suelo y pequeños fragmentos de roca.
La misión prevé realizar operaciones de recolección en dos lugares de la luna y almacenar el material en una cápsula diseñada para regresar a nuestro planeta. El retorno está programado para 2031, con una recuperación prevista en Australia.
