Una excavación en Siponto, al sur de Italia, permitió descubrir una necrópolis de los siglos XII y XIII. Entre las sepulturas apareció una mujer de entre 30 y 40 años abrazando a un niño de unos cuatro años. Los arqueólogos ahora buscan reconstruir quiénes fueron y qué ocurrió con ellos.
29/09/2026 13:06
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En el sur de Italia, una excavación arqueológica acaba de revelar una escena que permaneció oculta durante siglos: una mujer adulta enterrada junto a un niño pequeño, al que sostenía entre sus brazos.
El hallazgo ocurrió en Siponto, una antigua ciudad portuaria ubicada cerca de Manfredonia, en la provincia de Foggia. Allí, un equipo de investigadores encontró una estructura de mampostería de unos 30 metros de longitud que contenía los restos de aproximadamente 30 personas, sepultadas aparentemente en fila.
La necrópolis corresponde a los siglos XII y XIII, durante la Edad Media, y forma parte de un proyecto que busca reconstruir la evolución urbana de Siponto desde su pasado romano hasta su transformación y posterior declive durante el período medieval.
Una imagen que llamó especialmente la atención
Entre las distintas sepulturas apareció una que sorprendió particularmente a los investigadores.
El arqueólogo Giuliano Volpe, profesor de la Universidad de Bari, explicó a ANSA que se trata de una mujer de entre 30 y 40 años que tenía a un pequeño de aproximadamente 4 o 5 años junto a ella y lo sostenía con el brazo derecho.
La posición de ambos cuerpos quedó preservada en la tumba, permitiendo observar una escena que los investigadores esperan estudiar con mayor profundidad.
La información fue difundida también por ArcheoSipontum, organización vinculada a la investigación y divulgación arqueológica del sitio.
Por ahora, los científicos no pueden determinar con certeza cuál era la relación exacta entre ambos más allá de la hipótesis de que se trataba de una madre y su hijo. Tampoco se conoce aún el sexo del menor.
Los huesos pueden revelar nuevas pistas
El siguiente paso será someter los restos a análisis antropológicos y osteológicos, estudios que permitirán obtener información sobre la edad, el sexo, el estado de salud y otras características biológicas de las personas enterradas.
Los investigadores esperan que estos análisis permitan establecer con mayor precisión quiénes eran los individuos y aportar pistas sobre las circunstancias de sus vidas y muertes.
También se buscará determinar si el niño era efectivamente hijo de la mujer y conocer más detalles sobre la relación entre los individuos encontrados en la necrópolis.
La investigación no termina en las tumbas. Los arqueólogos también intentarán determinar si el cementerio estaba asociado a algún espacio religioso, como una iglesia o una capilla, algo que podría ayudar a comprender las prácticas funerarias de la comunidad medieval que habitó la zona.
Un sitio que conecta la Roma antigua con la Edad Media
El descubrimiento adquiere todavía mayor importancia por el lugar donde ocurrió.
Siponto tuvo una extensa historia urbana que comenzó en época romana y se prolongó durante la Edad Media. Su ubicación, en la región de Apulia, cerca del monte Gargano y con acceso al mar Adriático, convirtió a la ciudad en un importante punto de conexión y comercio.
Durante la Edad Media, además, la zona estuvo vinculada a las rutas de peregrinación hacia Tierra Santa, lo que incrementó su importancia estratégica y religiosa.
Sin embargo, la ciudad también tuvo que convivir con un entorno natural complejo. La presencia del Lago Salso aportaba recursos, pero las zonas bajas y las condiciones ambientales también generaban problemas, entre ellos la acumulación de agua y la presencia de malaria.
Gran parte del antiguo asentamiento permanece todavía sin excavar. Por eso, cada nueva campaña puede aportar información sobre cómo vivían, trabajaban y morían las comunidades que habitaron Siponto.
Una historia que apenas comienza a revelarse
En esta primera temporada de excavaciones, los investigadores recuperaron evidencias relacionadas principalmente con la ocupación medieval del sitio.
Las próximas campañas buscarán avanzar hacia capas más profundas para llegar a vestigios de la Antigüedad tardía y del período romano.
Mientras tanto, la imagen de aquella mujer abrazando a un niño se convirtió en uno de los hallazgos más llamativos de la excavación: una escena íntima que, después de casi mil años, todavía permite acercarse a la historia de dos personas que fueron sepultadas juntas.
