Ajustes sencillos en los hábitos al volante y un mantenimiento adecuado del automóvil permiten reducir sustancialmente el gasto en gasolina o diésel sin sacrificar rendimiento ni confort.
16/08/2026 16:01
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El incremento continuo en el costo de los carburantes y la búsqueda de una movilidad más eficiente han llevado a los conductores a poner lupa sobre el rendimiento de sus vehículos. Manejar en zonas urbanas implica un gasto significativamente mayor que en carretera, debido a las constantes frenadas, aceleraciones y cambios de marcha. Sin embargo, la adopción de buenas prácticas mecánicas y de conducción permite maximizar cada litro de combustible.
Especialistas del sector automotor destacan que pequeños descuidos cotidianos —desde la presión del aire hasta la suciedad de los filtros— incrementan de forma invisible la frecuencia de visita a los surtidores, según una publicación de Infobae.
Claves de mantenimiento e insumos
Calidad de combustible (octanaje): Salvo en vehículos de alta gama que exigen mayor octanaje, la gasolina de rango estándar (Súper o de 94-95 octanos) cumple con los requisitos indicados en los manuales del usuario, evitando desembolsos innecesarios en carburantes Premium.
Presión y alineación de neumáticos: Llantas con baja presión o ruedas desalineadas aumentan la resistencia al rodaje, obligando al motor a realizar un esfuerzo extra que eleva el consumo y acelera el desgaste del caucho.
Filtros de aire y bujías: Un filtro de aire obstruido altera la mezcla necesaria para la combustión, mientras que unas bujías gastadas generan una chispa deficiente. Ambos fallos provocan un uso ineficiente de la gasolina.
Hábitos de manejo y eficiencia en ruta
Aceleración progresiva y velocidad constante: Evitar arrancadas bruscas y mantener velocidades moderadas —idealmente entre los 50 y 80 km/h— optimiza la eficiencia del motor.
Uso moderado del aire acondicionado: En temporadas calurosas, el uso continuo del climatizador incrementa la carga sobre el motor, por lo que se recomienda ventilar el habitáculo antes de encenderlo o alternar su uso.
Control de peso sobrante: El consumo de un automóvil mediano aumenta cerca de un 1% por cada 25 kilos adicionales de carga no esencial.
Apagado en paradas prolongadas: Un vehículo detenido con el motor encendido consume entre 0,4 y 0,7 litros por hora; si la espera supera el minuto, es aconsejable apagar el motor.
Planificar las rutas con antelación, conducir en marchas altas a bajas revoluciones y realizar revisiones periódicas completan la fórmula para lograr un ahorro constante y prolongar la vida útil del vehículo.
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