Mauricio Zamora defiende el fin del subsidio al diésel asegurando que la medida erradica el negocio ilícito de reventa en el país.
20/09/2026 17:19
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Luego de la decisión dispuesta por el presidente Rodrigo Paz el pasado viernes de eliminar la subvención al diésel, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, se refirió a las mafias del contrabando que operaban con este carburante y aseveró que "el tema del diésel ha hecho un gran daño a los bolivianos, que ha sido que se vuelva un negocio, nos estaban robando".
Durante una reunión con el sector transporte, hoy en Santa Cruz, la autoridad enfatizó la erradicación del mercado negro en la frontera e interior del país al sostener que "con este levantamiento de la subvención ya no hay ese tal robo, pero también empezamos a vivir una realidad".
Para contextualizar el impacto de la fuga ilícita de hidrocarburos, el titular de la cartera estatal expuso los precios con los que lucraban los revendedores, puntualizando que "compraban a 9.78 bolivianos y lo vendían a 15 o 20 bolivianos".
Al referirse al golpe definitivo contra estas organizaciones irregulares, Zamora remarcó de manera tajante ante la opinión pública que "hemos matado esa mafia, se ha acabado el tema del negociado".
Profundizando sobre las distorsiones que generaba la reventa ilegal en el abastecimiento nacional, el ministro explicó las razones económicas para cortar de raíz la subvención y señaló que "al levantar la subvención ya no hay negocio". Respecto a la posición oficial del Gobierno frente a los sectores de la delincuencia organizada que operaban con el carburante, la autoridad insistió en que "aquí no se trata de irse contra un decreto, aquí se trata de una realidad".
En este contexto, el ministro Mauricio Zamora concluyó su intervención manifestando que los recursos perdidos por la vía del contrabando debieron destinarse al desarrollo nacional y lamentó que "20 años de subvención, 60 mil millones de dólares que podrían haber sido invertidos en exploración, explotación, en más gas, en carreteras, en educación".
Reafirmando la responsabilidad colectiva tras la erradicación de las redes ilegales de combustible, la autoridad concluyó indicando que "obviamente que va a haber un costo, un costo que asumimos todos los bolivianos de la gran irresponsabilidad, porque por un tema ideológico hemos vivido una mentira".
