Expertos advierten que el fenómeno del "Superniño", el aumento acelerado del uso de aires acondicionados y la disminución de gas ponen en riesgo la estabilidad del suministro.
18/08/2026 19:01
Escuchar esta nota
La pregunta parece hipotética, pero para los especialistas es una advertencia urgente: ¿Qué pasaría si nos quedamos sin energía eléctrica? La respuesta es unánime: un caos social inmediato. La paralización de servicios esenciales como el bombeo de agua, la banca, los hospitales, los semáforos y las comunicaciones colapsarían en segundos, dejando a la sociedad moderna en un estado de vulnerabilidad absoluta.
Un sistema que trabaja al límite
"Los sistemas eléctricos son los que soportan todo el desarrollo nacional en un país", advierte Óscar Siles, presidente de la Asociación de Ingenieros en Energía. La preocupación no es menor si se observan las cifras: el país produce 11.795,7 gigawatts, pero consume 11.762 gigawatts. Este margen estrecho deja poco espacio de maniobra ante cualquier contingencia.
El riesgo, según Siles, es claro: "El principal riesgo que tiene consecuencias aguas abajo es el racionamiento o corte de suministro eléctrico en diferentes zonas". A esto se suma el problema estructural de la disminución de reservas de gas, un factor crítico para la generación actual.
Santa Cruz: El epicentro de la demanda
El consumo eléctrico ha migrado de las industrias a los hogares. En solo dos décadas, el consumo residencial se disparó de 1.645 gigawatts en 2005 a 3.886 en 2025. Santa Cruz lidera esta escalada, concentrando el 40,78% de la demanda máxima coincidental de todo el sistema interconectado nacional, con cerca de 25.000 nuevas conexiones cada año.
Jorge Choque, vicepresidente de la Cámara Boliviana de Electricidad, explica que el horario de mayor carga ha cambiado: "Bolivia, si bien antes tenía una curva en la noche, hoy por hoy es en la tarde (de 14 a 16 horas). ¿Y por qué? Por la alta penetración de equipos de aire acondicionado y el uso intensivo que hay".
El factor "Superniño" y la urgencia de una estrategia nacional
El fenómeno del "Superniño" y las altas temperaturas que se avecinan no solo afectan el clima, sino que amenazan con disparar el consumo eléctrico al punto de romper el equilibrio del sistema. "Santa Cruz podría tener problemas y encima podría afectarse la parte económica, porque hay que tomar en cuenta que Santa Cruz energiza su producción del agro con energía eléctrica", detalla Choque.
Ante este panorama, los expertos piden pasar del discurso a la acción. "Esto tiene que ser una estrategia nacional a partir del gobierno central, departamental y municipal para enfrentar la potencial crisis eléctrica climática", señala Siles.
¿Qué podemos hacer? El llamado a la eficiencia energética
La solución pasa por un cambio de hábitos inmediato. La eficiencia energética no es solo un concepto, es una necesidad de supervivencia para el sistema:
Uso responsable del aire acondicionado: Es el principal factor de consumo en Santa Cruz. Debe utilizarse solo cuando hay personas en el ambiente y preferir equipos con tecnologías de bajo consumo (etiquetados con eficiencia energética).
Gestión del hogar: Evitar dejar cargadores enchufados, apagar las luces innecesarias, optar por iluminación LED y evitar abrir la heladera constantemente.
Conciencia: Choque recuerda que el esfuerzo que hace un refrigerador en Santa Cruz (enfriar a 3°C cuando afuera hay 40°C) es significativamente mayor al de ciudades con climas templados, lo que se traduce en un gasto energético mucho más alto.
"Lo que no cuidamos, no dura. Es hora, hoy más que nunca, de cuidar nuestra energía eléctrica. Después será demasiado tarde", concluyen los especialistas, haciendo un llamado a la responsabilidad ciudadana para evitar una crisis que podría cambiar drásticamente la calidad de vida en el país.
Mira la programación en Red Uno Play
