El cierre del ingreso al botadero cumple una semana y afecta el recojo de residuos sólidos en calles y barrios de Quillacollo. Vecinos y comerciantes denuncian malos olores, mientras las autoridades municipales advierten sobre posibles riesgos para la salud de pacientes y de la población en general.
17/09/2026 11:43
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La basura comenzó a acumularse en diferentes calles del municipio de Quillacollo debido al bloqueo del ingreso al botadero de Cotapachi, medida que se mantiene desde hace más de una semana y que impide el ingreso de los camiones recolectores de residuos sólidos.
La protesta es protagonizada por pobladores de la comunidad de Cotapachi, quienes reclaman por la paralización de las obras de asfaltado del tramo Caico-Cotapachi.
Alcaldía pide levantar el bloqueo
El secretario general de la Alcaldía de Quillacollo, Boris Mercado, pidió a los comunarios deponer sus medidas de presión y sentarse a dialogar para buscar una solución al conflicto.
Las autoridades municipales convocaron a una reunión para ayer miércoles; sin embargo, los representantes de la Central Regional de Cotapachi, no asistieron al encuentro.
Mercado cuestionó la ausencia y anunció que se solicitará la intervención de la Defensoría del Pueblo y de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Cochabamba para facilitar una salida al conflicto.
La Alcaldía advirtió que, si no se encuentra una solución, se podrían asumir acciones legales para garantizar el funcionamiento del botadero y el servicio de recojo de residuos.
Comerciantes sufren por los malos olores
La acumulación de basura ya genera molestias entre vecinos y comerciantes de las zonas afectadas. Algunos vendedores incluso utilizan barbijos debido a los malos olores. Los comerciantes señalaron que la presencia de residuos perjudica sus actividades porque el mal olor provoca que algunas personas eviten transitar por estos sectores.
Las autoridades municipales también expresaron preocupación por los posibles riesgos que la acumulación de residuos puede generar para la población, especialmente en sectores cercanos a centros de salud y viviendas.
Gobernación negocia el costo de las obras
Mientras continúa el conflicto, desde la Gobernación de Cochabamba se señaló que las obras de asfaltado del tramo Caico-Cotapachi no fueron abandonadas y que actualmente se negocia el nuevo costo del proyecto debido al incremento del precio del diésel y de otros insumos.
El vocero de la Gobernación, Sergio de la Zerda, explicó que el presupuesto inicialmente previsto aumentó de aproximadamente Bs 7 millones a Bs 9 millones.
“La interrupción se ha debido al alza de combustible, incluso el asfalto se ha elevado, se ha incrementado el presupuesto de la obra”, señaló De la Zerda.
Según explicó, el convenio establece que se trata de una ruta municipal, por lo que la Alcaldía debe cumplir con su contraparte. Desde la Gobernación se informó que se está coadyuvando en el proyecto y actualmente se realiza un estudio para establecer el monto actualizado.
De la Zerda indicó que el Servicio Departamental de Caminos (Sedcam) presentó una propuesta y que ambas partes continúan negociando. Aseguró además que las obras continuarán con normalidad una vez se concrete el acuerdo.
El conflicto mantiene cerrado el botadero
Los comunarios de Cotapachi instalaron el bloqueo el pasado jueves para impedir el ingreso de los camiones recolectores, argumentando que las obras de asfaltado se encuentran paralizadas.
De acuerdo con los pobladores, los trabajos se habrían detenido porque la Alcaldía de Quillacollo no realizó el depósito correspondiente a la contraparte requerida por el Sedcam.
