La difícil coyuntura económica en Bolivia obliga a profesionales recién egresados a dejar sus carreras y buscar en las redes sociales una alternativa de sustento.
16/10/2026 18:11
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La compleja situación económica que atraviesa el país continúa golpeando con fuerza al sector laboral, afectando de manera directa a los jóvenes profesionales que no logran encontrar un empleo estable en sus áreas de estudio.
Es el caso de Lucero Reynaga Vidal, una enfermera titulada que, ante la falta de oportunidades formales y la urgencia de sostener a su familia, tomó la decisión de pausar su vocación en el ámbito de la salud para dedicarse a la venta de ropa a través de transmisiones en vivo en TikTok.
Redes sociales: la nueva plataforma de empleo
"La que guste, ya sabe cómo es, pone 'mío', más precio", es una de las frases más recurrentes de Lucero durante sus directos en la red social.
Al igual que muchos jóvenes que buscan salir adelante en medio de la incertidumbre laboral, Lucero encontró en el comercio digital una alternativa viable para generar ingresos diarios. Lo que nació hace tres meses por necesidad se ha convertido hoy en su principal motor económico.
"Esto empezó hace tres meses. Lo que es emprender, buscar, hacer ver y notar el negocio que tengo acá. Es por la necesidad económica que hay acá en Bolivia. Toda la ganancia es gracias a Dios. Lo que uno tiene, el ingreso, sea poco, sea mucho, todo es gracias a Dios", relata con optimismo la emprendedora.
Pese a las dificultades para ejercer la enfermería, la constancia en su emprendimiento le ha permitido obtener ingresos de forma independiente. Según explica, las ganancias dependen del tiempo que le dedica a la plataforma. En transmisiones de tres horas puede generar alrededor de 1.000 bolivianos. Con transmisiones durante todo el día, sus ingresos pueden alcanzar hasta un máximo de 1.800 bolivianos.
Resiliencia, familia y fe
El camino no ha sido sencillo. Recordar el esfuerzo que implicó graduarse y la frustración de no poder trabajar en el área para la que se preparó le genera profunda emoción, aunque no pierde la sonrisa ni el agradecimiento hacia sus seres queridos y su fe.
"Yo antes había estudiado para enfermería. Ya salí, tengo mi título y todo, pero como vemos que acá en Bolivia la crisis está mal. Me pone muy sensible, ¿no? Porque a veces uno busca oportunidades, uno estudia y lamentablemente no se puede por esta crisis económica", reflexiona con la voz entrecortada.
A pesar del panorama adverso, Lucero destaca que el respaldo de su esposo y su pequeña hija es la razón por la que se mantiene firme día a día: "Muchas gracias a ellos también por estar aquí, gracias a ellos sigo fuerte. Siempre hay que ser agradecida por cualquier trabajo y emprendimiento que se nos da, y todo es gracias a Dios", concluye.
