El secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación de Santa Cruz, Jorge Santistevan, cuestionó las “anomalías operativas” y la falta de coordinación entre las instituciones responsables de combatir el crimen organizado.
29/09/2026 9:44
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Los recientes hechos de violencia registrados en Santa Cruz volvieron a poner en el centro del debate la capacidad del Estado para enfrentar al crimen organizado. El secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación, Cnl. Jorge Santistevan, advirtió que los últimos sicariatos mostrarían estructuras con capacidad para planificar, realizar seguimientos y ejecutar ataques en espacios públicos.
En contacto con el programa El Mañanero, afirmó que detrás de estos hechos existiría una organización criminal de mayor dimensión, cuyas redes habrían alcanzado diferentes sectores de la sociedad y del Estado.
“Detrás de todo esto hay una banda grande, una organización criminal que ha lanzado su red de infiltración al Estado”, señaló.
El coronel en servicio pasivo cuestionó la falta de resultados frente a un modus operandi que, según explicó, se repite en distintos hechos: motocicletas con dos ocupantes, vehículos sin placas o con placas adulteradas y ataques ejecutados en plena vía pública.
A su criterio, estos patrones deberían permitir a los organismos de seguridad anticiparse a nuevos hechos y orientar las investigaciones.
“No estamos hablando solamente de los dos sicarios”
Al referirse a uno de los ataques recientes, observó la precisión de los impactos registrados en el parabrisas de un vehículo y consideró que los disparos mostrarían un alto grado de entrenamiento.
“Los tres impactos están prácticamente juntos, no hay más de 30 centímetros de diferencia. Eso, a distancia y en movimiento, demuestra mucha pericia del sicario”, afirmó.
También utilizó el término “narcos sicarios” para referirse a grupos que, según su análisis, estarían entrenados y vinculados con organizaciones criminales.
Explicó que detrás de una ejecución podrían participar más personas además de quienes realizan los disparos, entre ellas individuos encargados de obtener información, vigilar y seguir previamente a las víctimas.
“Entonces no estamos hablando solamente de los dos sicarios”, manifestó.
A su juicio, una emboscada de estas características difícilmente respondería a un encuentro casual y podría implicar un trabajo previo de seguimiento y recopilación de información.
Cuestionamientos al sistema de justicia
Otro punto de sus declaraciones estuvo relacionado con el tratamiento judicial de personas investigadas por sicariato y delitos vinculados al crimen organizado.
La autoridad departamental cuestionó que algunos acusados puedan acceder a medidas sustitutivas después de ser aprehendidos y apuntó contra la coordinación entre la Policía y el sistema judicial.
En ese contexto, denunció la presunta existencia de sobornos.
“Hay sobornos, porque la justicia no acompaña a la Policía”, afirmó, al considerar que esta situación genera “anomalías en todo el sistema de lucha contra el crimen organizado”.
Estas declaraciones corresponden a la valoración del secretario de Seguridad Ciudadana y no constituyen por sí mismas una acreditación judicial de la existencia de sobornos o complicidad en casos específico
“Les han perdido el miedo a las autoridades”
Consultado sobre los resultados de los operativos y planes anunciados para combatir el crimen organizado, aseguró que los grupos delictivos habrían perdido el temor a las autoridades.
“Les han perdido el miedo a las autoridades porque saben que no hay una planificación efectiva”, declaró.
Además, planteó la presunta existencia de cómplices y encubridores dentro de estructuras estatales.
“La estructura del Estado está contaminada”, expresó al cuestionar la capacidad institucional para enfrentar al narcotráfico y al crimen organizado.
Como antecedente, mencionó casos de funcionarios policiales investigados por narcotráfico, entre ellos el del exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), Maximiliano Dávila.
Pide replantear la estrategia contra el narcotráfico
Frente a este escenario, planteó revisar la estrategia nacional de lucha contra las drogas, con mayor capacitación especializada, equipamiento y controles al personal encargado de estas tareas.
También propuso una mayor participación de las Fuerzas Armadas en apoyo a la Policía frente a organizaciones criminales y consideró que unidades militares especializadas podrían contribuir en operaciones contra estos grupos en Santa Cruz.
“El crimen nos va a ganar porque tiene mucho dinero para sobornar, mucho dinero para comprar conciencias”, advirtió.
Finalmente, alertó sobre el impacto que estos hechos generan entre la población:
“Se están empoderando más y están causando mayor miedo a la población”.
