La aparición de canas en el hocico puede coincidir con el envejecimiento de los perros, una etapa en la que conviene prestar más atención a su alimentación, los controles veterinarios y la actividad física.
20/10/2026 13:23
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Con el paso de los años, los perros experimentan cambios en su organismo que requieren ajustes en sus cuidados diarios. La veterinaria Karla Gastélum recomienda prestar atención a tres aspectos fundamentales para acompañarlos durante esta etapa: la alimentación, las revisiones médicas y el ejercicio.
La especialista advierte que la aparición de canas en el hocico puede ser una señal de envejecimiento, aunque por sí sola no determina la edad ni el estado de salud del animal.
1. Ajustar la alimentación para evitar el sobrepeso
A medida que envejecen, algunos perros reducen su actividad física y pueden necesitar menos calorías. Mantener las mismas porciones que consumían durante su juventud, sin considerar sus nuevas necesidades, puede favorecer el aumento de peso.
El sobrepeso, a su vez, puede incrementar la carga sobre las articulaciones y elevar el riesgo de otros problemas de salud.
Gastélum recomienda pesar al perro una vez al mes y consultar con un veterinario si necesita cambiar a un alimento formulado para animales mayores. La dieta debe aportar suficientes proteínas para ayudar a conservar la masa muscular, por lo que no se aconseja reducirlas por cuenta propia.
2. Visitar al veterinario cada seis meses
Aunque el perro parezca estar sano, los controles periódicos permiten detectar problemas que pueden pasar inadvertidos. Entre ellos están las enfermedades renales, los trastornos dentales y las afecciones articulares.
La veterinaria recomienda realizar revisiones cada seis meses en perros mayores y consultar sobre la necesidad de análisis de sangre y orina, de acuerdo con la edad, los antecedentes y el estado de salud de cada animal.
Estas evaluaciones pueden ayudar a identificar enfermedades en etapas tempranas y facilitar la elección de un tratamiento oportuno.
3. Mantener el ejercicio, pero con menor intensidad
El envejecimiento no significa que los perros deban dejar de moverse. La recomendación es adaptar la actividad a sus capacidades, con caminatas cortas y frecuentes en lugar de carreras intensas o saltos que puedan sobrecargar sus articulaciones.
También es importante observar si el animal tiene dificultades para levantarse, subir escaleras o caminar, o si comienza a cojear. Estos signos pueden estar relacionados con problemas articulares, por lo que requieren una evaluación veterinaria.
No le des medicamentos humanos para el dolor sin indicación veterinaria. Algunos pueden resultar tóxicos para los perros y causarles daños graves.
Otros cambios que mejoran su comodidad
Además de ajustar la alimentación, los controles médicos y el ejercicio, hay pequeñas medidas que pueden facilitar la vida cotidiana de un perro mayor:
Una cama acolchonada, que le permita descansar cómodamente.
Tapetes antideslizantes, para reducir el riesgo de resbalones.
Uñas cortas, que favorezcan un apoyo más firme al caminar.
Los gatos también atraviesan una etapa de envejecimiento, aunque sus necesidades y el momento en que se consideran mayores pueden variar.
En definitiva, las canas pueden acompañar el envejecimiento, pero lo importante es observar los cambios en el comportamiento, la movilidad, el peso y el apetito. Adaptar los cuidados y mantener controles veterinarios periódicos ayuda a preservar la salud y la calidad de vida de los animales durante sus años mayores.
Con información de Badabun.
