El Transporte Federado, Libre y Aramco exigen al Gobierno abrir un espacio de diálogo preventivo para evitar medidas unilaterales que afecten la economía de la población.
18/09/2026 17:54
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El sector del transporte de Cochabamba, conformado por el Transporte Federado, el Transporte Libre y Aramco, expresó su tajante rechazo a cualquier medida orientada a levantar la subvención estatal a los combustibles destinados al transporte público y de carga. Los dirigentes del sector advirtieron que esta acción agravaría la crisis económica que atraviesan y obligaría a una nivelación de tarifas que repercutirá directamente en la población.
Preocupación por el impacto económico y social
Durante un pronunciamiento conjunto, los representantes señalaron que el sector opera en condiciones complejas, agravadas por factores externos como la fluctuación en el costo de las divisas, lo que encarece la importación de repuestos.
José Orellana, secretario ejecutivo del Transporte Federado, afirmó que el sector ya se encuentra en crisis y enfatizó que la medida afectaría tanto al transporte de pasajeros como al de carga. Mario Ramos, dirigente del Transporte Libre, advirtió sobre las repercusiones estructurales de la medida: "El gobierno, ministros y asesores no están calculando, primero, los efectos económicos que va a tener el levantamiento de la subvención. Peor aún los efectos sociales, que sin duda alguna repercuten sobre las espaldas de la población".
Demanda de diálogo y advertencia sobre las tarifas
Ante la posibilidad de modificaciones en la política de carburantes, las organizaciones del transporte exigieron al Gobierno nacional una convocatoria formal al diálogo para conocer el alcance y el tratamiento de estas propuestas antes de su implementación.
Los dirigentes recalcaron que su intención no es generar conflictos, sino buscar acuerdos preventivos. "No queremos ser parte de un conflicto. Queremos el diálogo con el gobierno nacional", indicó Orellana, postura respaldada por Ramos, quien manifestó la disposición de su sector para debatir mecanismos que eviten la desestabilización económica del transporte.
Asimismo, el sector advirtió que una eventual supresión de la subvención —que derive en un incremento en los costos de los carburantes— desencadenará una respuesta proporcional en los costos del servicio.
Orellana señaló que la subida del combustible derivará inmediatamente en una nivelación de tarifas que afectará de manera directa a los sectores más vulnerables. Ramos puntualizó que un posible encarecimiento de los carburantes al doble o al triple de su valor actual se traducirá en un incremento equivalente en las tarifas del transporte público y de carga.
Finalmente, los representantes instaron a las autoridades a evitar la imposición de decretos unilaterales, pidiendo que cualquier decisión en la materia sea analizada de manera coordinada con el transporte en su conjunto.
