Los transportistas aseguran que la crisis ya afecta sus ingresos y el cumplimiento de sus obligaciones financieras.
17/08/2026 14:46
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La crisis del combustible continúa golpeando al transporte urbano de Santa Cruz. Mientras las filas se mantienen en los surtidores, el sector asegura que una parte importante de sus unidades permanece fuera de circulación a la espera de diésel.
Según Mario Guerrero, representante del transporte urbano, actualmente apenas el 40% de las unidades está operando, mientras que el 60% restante se encuentra realizando filas para conseguir combustible.
60% de las unidades, en las filas
Guerrero explicó que los conductores deben permanecer durante largas jornadas en los surtidores para lograr abastecerse.
“Solamente trabajamos con 40%; otros 60% tienen que hacer fila, colas de 30, 40 y hasta 72 horas”, afirmó.
Para el dirigente, la situación representa un golpe directo a la economía de los transportistas, que dejan de generar ingresos durante los días que permanecen esperando combustible.
“Es un perjuicio total. Nos está dañando nuestra economía”, sostuvo.
Uno de los principales reclamos del sector es el tiempo que deben permanecer en las estaciones de servicio frente a la cantidad de combustible que finalmente consiguen.
Guerrero señaló que algunos conductores pueden pasar más de dos o tres días en una fila para obtener alrededor de 60 litros de diésel.
“Queremos llegar a un surtidor y encontrar el combustible en un minuto, no hacer cola más de tres días o más de dos días”, reclamó.
El representante del transporte urbano también cuestionó las declaraciones de autoridades nacionales que han pedido disculpas por la situación y exigió medidas concretas para resolver el problema.
“No queremos escuchar eso, queremos escuchar solución”, enfatizó.
Según Guerrero, la falta de combustible no solo afecta el trabajo diario, sino que también pone en riesgo el cumplimiento de las obligaciones económicas que tienen los propietarios de las unidades.
“A la banca tengo que pagarle sí o sí”
El dirigente explicó que detrás de cada vehículo existen compromisos financieros que deben cumplirse independientemente de que la unidad pueda trabajar o permanezca durante días en un surtidor.
“Tengo que pagar sí o sí mensualmente mis cuotas”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó que las disculpas de las autoridades puedan resolver las dificultades económicas que enfrentan los transportistas.
“Yo a la banca no le puedo decir que al presidente le duele el pecho o que el ministro de Hidrocarburos pide disculpas por el tema del combustible”, manifestó.
El sector asegura que la crisis se arrastra desde hace más de un año y pide al Gobierno garantizar un abastecimiento normal de diésel para que las unidades puedan volver a trabajar con regularidad.
Mientras tanto, las filas continúan y el transporte urbano opera con una parte reducida de su parque automotor, generando preocupación por el impacto que la falta de combustible podría seguir provocando en la movilidad y la economía de Santa Cruz.
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