Representantes del transporte público cuestionan la propuesta de transformar vehículos que funcionan a diésel a GNV y advierten que las condiciones topográficas del país podrían afectar su rendimiento.
29/09/2026 20:11
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Transportistas expresaron su rechazo a la propuesta de convertir el parque automotor del servicio público, actualmente operado en parte con diésel, hacia el Gas Natural Vehicular (GNV).
Los representantes del sector señalaron que la alternativa no sería viable para determinadas modalidades de transporte, principalmente por las características de los vehículos y las condiciones geográficas de varias regiones del país.
Advierten pérdida de potencia
Uno de los principales argumentos planteados por los transportistas está relacionado con la potencia de los motorizados.
“Necesita más potencia y ustedes saben, aquí en La Paz nada más no hemos podido subir una subida”, señaló Víctor Tarqui, de la confederación de Choferes
Según el sector, una reducción en el rendimiento de los motorizados podría generar dificultades particularmente en zonas con pendientes pronunciadas.
Consideran riesgosa la conversión
Otro representante calificó la propuesta como inviable y expresó preocupación por las condiciones de seguridad y operación de los vehículos convertidos.
“Definitivamente nosotros queremos decir, indicar de que eso no es viable”, manifestó, al señalar que la conversión podría representar riesgos para el servicio de pasajeros.
También sostuvo que, dependiendo del tipo de vehículo, sería necesario contar con una cantidad considerable de tanques de GNV para garantizar la autonomía requerida.
La topografía, otro argumento del sector
Los transportistas también cuestionaron que una misma alternativa pueda aplicarse a las diferentes modalidades y regiones del país debido a las variaciones de la topografía boliviana.
“No va a resultar el transporte interdepartamental de pasajeros ni de carga”, afirmó otro representante, quien explicó que las condiciones de las rutas pueden variar considerablemente entre departamentos.
El sector considera que esta situación podría afectar al transporte pesado nacional e internacional, al transporte de pasajeros y, en algunos departamentos, al servicio interprovincial.
