El gobernador de Santa Cruz Juan Pablo Velasco calificó la medida como una decisión difícil pero necesaria y planteó mantener un apoyo focalizado al transporte público mediante mecanismos tecnológicos de control.
19/09/2026 9:32
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El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, expresó su respaldo a la decisión del presidente Rodrigo Paz de eliminar la subvención al diésel y defendió la necesidad de adoptar medidas económicas que, según sostuvo, permitan enfrentar los problemas que durante años generó el sistema de precios subsidiados.
“Gobernar también significa tomar decisiones difíciles”, escribió Velasco en sus redes sociales, al referirse a la determinación del Gobierno nacional. La autoridad departamental reconoció que este tipo de medidas pueden afectar la popularidad de un Gobierno y generar rechazo en algunos sectores, pero sostuvo que deben ser analizadas considerando sus efectos en el mediano y largo plazo.
“Respaldo la decisión del presidente de eliminar la subvención a los combustibles”, afirmó el gobernador, quien cuestionó el modelo mediante el cual el Estado compra carburantes a precios elevados para luego venderlos internamente a un precio menor.
De acuerdo con Velasco, este mecanismo generó una fuerte presión sobre las finanzas públicas y produjo distorsiones económicas que terminaron afectando a la población. “Nada es gratis, esto lo pagamos todos los bolivianos con la escasez y la inflación”, señaló.
La posición del gobernador se conoció después de que el presidente Rodrigo Paz anunciara la eliminación de la subvención al diésel. El mandatario informó que, a partir de la medida, el carburante será comercializado a un precio equivalente al costo internacional y que ese valor podrá variar de acuerdo con las cotizaciones externas.
Paz justificó la decisión señalando que el esquema anterior representaba un elevado costo para el Estado y estaba relacionado, según la explicación del Gobierno, con problemas de abastecimiento, contrabando y distorsiones en el mercado. También anunció medidas de apoyo para familias y sectores productivos con parte de los recursos que se liberarían del sistema de subvención.
Pide protección para los sectores vulnerables
Para Velasco, la eliminación de la subvención debe estar acompañada por mecanismos que permitan reducir el impacto de la medida sobre el costo de vida.
“Ahora viene una tarea igual de importante: construir mecanismos eficientes y focalizados para proteger a los sectores más vulnerables y reducir el impacto de esta medida sobre el costo de vida”, afirmó.
En ese sentido, el gobernador recordó que su propuesta contempla mantener un apoyo focalizado al transporte público en todo el país, en lugar de mantener una subvención generalizada.
La propuesta plantea utilizar tecnología para identificar a los beneficiarios, controlar el destino de los recursos y evitar que el beneficio llegue a personas o sectores que no lo necesitan. Esta idea coincide con planteamientos anteriores de Velasco, quien había propuesto mecanismos tecnológicos para controlar el consumo de combustible y reducir posibles irregularidades.
El gobernador también había planteado anteriormente eliminar la subvención generalizada y concentrar el apoyo en el transporte público, argumentando que mantener precios diferenciados puede generar distorsiones y dificultar la participación de privados en la importación de carburantes.
“Implementación ordenada y transparente”
Velasco señaló que la eliminación de la subvención constituye una reforma estructural que requiere no solamente una decisión económica, sino también responsabilidad social.
“Valoro que el presidente haya tomado una decisión de esta magnitud. Ahora corresponde trabajar para que su implementación sea ordenada, transparente y con la menor afectación posible para las familias bolivianas”, manifestó.
El gobernador cerró su mensaje insistiendo en que las decisiones económicas deben tener como objetivo corregir los problemas actuales y generar condiciones de mayor sostenibilidad para el país.
La eliminación de la subvención al diésel marca así un cambio en la política de precios de los carburantes, mientras el Gobierno deberá aplicar las medidas de apoyo anunciadas y enfrentar el impacto que el nuevo esquema pueda generar en los sectores productivos, el transporte y los hogares bolivianos.
