TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Según TMF: Bolivia está en el top 10 de países más complejos para hacer negocios en el mundo

El Índice Global de Complejidad Corporativa 2026 de TMF Group concluye que el mundo se ha vuelto más complejo para invertir y hacer negocios debido al aumento de regulaciones, mayores exigencias fiscales, tensiones geopolíticas y aceleración tecnológica.

Escuchar esta nota

1. GBCI 2026: El mundo de los negocios entra en una etapa  de mayor complejidad global 

El estudio del TMF Group sobre el Índice Global de Complejidad Corporativa  (GBCI) 2026 analiza 81 jurisdicciones que representan más del 90% de la  economía mundial y evalúa qué tan complejo es para las empresas invertir,  operar y cumplir regulaciones en distintos países. El informe se basa en 292  indicadores relacionados con contabilidad, impuestos, recursos humanos,  nómina, regulación corporativa y cumplimiento normativo. El estudio concluye  que el mundo empresarial atraviesa una etapa de creciente complejidad debido  a cambios regulatorios frecuentes, fragmentación geopolítica, mayores  exigencias fiscales y digitalización acelerada. Además, destaca que las empresas  multinacionales enfrentan mayores costos de cumplimiento, más riesgos  operativos y menor previsibilidad jurídica. El informe también señala que la  tecnología y la digitalización ayudan a reducir barreras, aunque en muchos  casos generan complejidad inicial por la adaptación de sistemas. Entre los  países más complejos aparecen Grecia, México, Brasil y Bolivia, mientras que  Islas Caimán, Dinamarca y Países Bajos figuran entre los menos complejos. 

El GBCI 2026 también concluye que la competitividad global ya no depende  solamente del tamaño del mercado o de los recursos naturales, sino de la  calidad institucional, estabilidad regulatoria, eficiencia estatal y capacidad  digital. Los países menos complejos tienen reglas claras, sistemas digitales  modernos, baja burocracia y políticas consistentes para atraer inversión  extranjera. En cambio, los más complejos presentan cambios legales  constantes, exceso de trámites, controles regulatorios rígidos, procesos  manuales y dificultades cambiarias o fiscales. El estudio advierte que las  empresas internacionales están priorizando mercados con mayor previsibilidad  y menor riesgo operativo, especialmente en un contexto mundial marcado por  tensiones geopolíticas, inflación, nuevas reglas tributarias globales y cambios  tecnológicos acelerados.  

Finalmente, TMF destaca que la complejidad no solo afecta a grandes  corporaciones, sino también a pequeñas y medianas empresas que buscan  internacionalizarse, ya que mayores trabas regulatorias reducen  competitividad, inversión y generación de empleo.

2. ¿Por qué algunos países son los más fáciles para invertir  y hacer negocios? 

Las principales razones por las cuales un país aparece entre los 10 menos  complejos para hacer negocios son: primero, contar con estabilidad normativa  y reglas claras, lo que permite a las empresas planificar inversiones con menor  incertidumbre. Segundo, poseer altos niveles de digitalización estatal, con  procesos electrónicos para impuestos, constitución de empresas, firmas  digitales y reportes automatizados, reduciendo tiempo y costos administrativos.  Tercero, ofrecer un entorno pro inversión con incentivos fiscales, instituciones  eficientes y baja burocracia, generando mayor confianza para inversionistas  internacionales. Países como Dinamarca, Países Bajos y Jersey destacan  precisamente por estos factores. 

3. Las causas que convierten a un país en uno de los más  difíciles para hacer negocios 

Las principales razones por las cuales un país aparece entre los 10 más  complejos para hacer negocios son: primero, cambios regulatorios frecuentes e  imprevisibles que generan incertidumbre y elevan costos de cumplimiento.  Segundo, excesiva burocracia, procesos presenciales, trámites lentos y  dependencia de documentación física, lo que retrasa operaciones e inversiones.  Tercero, inestabilidad política, económica o cambiaria que incrementa el riesgo  empresarial y dificulta planificación financiera de largo plazo. En países como  Grecia, Brasil, Bolivia o Argentina, estos factores aparecen de forma recurrente  en el estudio. 

4. Bolivia en el Top 10: Las razones detrás de su elevada  complejidad empresarial 

Bolivia aparece entre los 10 países más complejos para hacer negocios principalmente por una combinación de factores económicos, institucionales y  regulatorios que generan alta incertidumbre para inversionistas nacionales y  extranjeros. El primer problema estructural es la persistente escasez de dólares  y la fragilidad del sistema cambiario. Muchas empresas enfrentan dificultades  para importar insumos, pagar proveedores internacionales, acceder a divisas o  transferir utilidades al exterior. Esto incrementa costos operativos, paraliza  inversiones y afecta planificación financiera de largo plazo. Para una empresa  internacional, la falta de liquidez en moneda extranjera es una señal de elevado  riesgo macroeconómico y financiero. 

El segundo factor es la excesiva burocracia estatal y la lentitud administrativa.  En Bolivia, numerosos trámites empresariales todavía requieren procesos  presenciales, autorizaciones múltiples, documentación física y tiempos  prolongados de aprobación. Esto afecta desde la constitución de empresas hasta  licencias, permisos, importaciones y obligaciones tributarias. Mientras otros  países avanzan hacia plataformas digitales y automatización estatal, Bolivia 

mantiene estructuras administrativas poco eficientes que elevan costos y  reducen competitividad. 

El tercer elemento es la elevada incertidumbre regulatoria y jurídica. Las  empresas perciben constantes cambios normativos, presión tributaria creciente  y falta de previsibilidad en políticas económicas. Además, la debilidad  institucional y la percepción de inseguridad jurídica reducen confianza  empresarial. Muchos inversionistas consideran que existe poca estabilidad para  proyectos de largo plazo, especialmente en sectores estratégicos como energía,  minería o hidrocarburos. En mercados internacionales, la previsibilidad  regulatoria es un factor clave para atraer capitales y generar expansión  empresarial sostenible. 

Finalmente, Bolivia también enfrenta problemas de conflictividad social y  deterioro de estabilidad política. Los bloqueos de carreteras, protestas  recurrentes y tensiones políticas afectan cadenas logísticas, producción,  exportaciones y distribución interna. Esto provoca pérdidas millonarias y  aumenta el riesgo operativo de las compañías. Cuando un país combina  inestabilidad política, problemas cambiarios, burocracia excesiva y baja  digitalización, automáticamente incrementa su nivel de complejidad  empresarial frente a otros mercados de América Latina. Por ello, Bolivia pierde  competitividad regional y reduce su atractivo como destino de inversión. 

5. Bloqueos, conflictividad y crisis: Cómo Bolivia empeora  su clima de negocios 

Los más de 10 días de bloqueos de carreteras, conflictividad social y pedidos de  renuncia presidencial generan un deterioro muy fuerte en la percepción  internacional de Bolivia como destino para invertir y hacer negocios. Para  inversionistas extranjeros, estos eventos reflejan debilidad institucional, alta  polarización política y ausencia de estabilidad social. Las empresas  internacionales priorizan mercados donde exista previsibilidad y continuidad  operativa; por ello, cuando observan carreteras bloqueadas, paralización  económica y tensiones políticas prolongadas, automáticamente elevan su  percepción de riesgo país. Esto afecta directamente decisiones de inversión,  financiamiento y expansión empresarial. 

Los bloqueos también producen impactos económicos inmediatos y  estructurales. Afectan transporte de mercancías, exportaciones, importaciones,  abastecimiento de combustibles, producción industrial y actividad comercial.  Sectores como agroindustria, minería, manufactura, transporte y comercio son  los más perjudicados. Además, generan incumplimientos contractuales,  incremento de costos logísticos y pérdida de confianza empresarial. Muchas  empresas internacionales consideran que la capacidad de un país para  garantizar libre circulación económica y estabilidad interna es tan  importante como sus recursos naturales o su mercado interno.

Otro efecto importante es el deterioro de la imagen internacional de Bolivia en  mercados financieros y organismos internacionales. Cuando existe  conflictividad prolongada, los inversionistas perciben mayores probabilidades  de crisis política, deterioro económico o cambios abruptos de políticas públicas.  Esto puede aumentar el riesgo país, encarecer financiamiento externo y reducir  llegada de capital extranjero. En un contexto donde Bolivia ya enfrenta escasez  de divisas, déficit fiscal y desaceleración económica, la conflictividad social  profundiza aún más la incertidumbre y la desconfianza empresarial. 

En nuestro análisis, es altamente probable que Bolivia empeore su posición  en el ranking GBCI 2027 si persisten los conflictos sociales, la incertidumbre  política y los problemas económicos actuales. El estudio precisamente evalúa  variables como estabilidad institucional, previsibilidad regulatoria, eficiencia  operativa y facilidad para hacer negocios. Actualmente, Bolivia muestra  deterioro en casi todos esos indicadores. Además, otros países de la región están  avanzando más rápido en digitalización, simplificación administrativa y  atracción de inversiones, mientras Bolivia enfrenta mayores tensiones internas.  Si no existen reformas estructurales profundas orientadas a estabilidad  macroeconómica, seguridad jurídica y modernización estatal, el país podría  acercarse incluso a los primeros cinco lugares de mayor complejidad  empresarial del mundo. 

6. Conclusiones del estudio: La competitividad moderna  depende de estabilidad y confianza 

La conclusión general del estudio es que el mundo empresarial se está volviendo  más complejo debido a mayores exigencias regulatorias, digitalización  acelerada, tensiones geopolíticas y nuevas normas fiscales internacionales. Sin  embargo, el informe demuestra que los países que logran combinar estabilidad  jurídica, tecnología, transparencia y eficiencia estatal son los que atraen más  inversiones y generan mejores condiciones para el crecimiento empresarial. La  competitividad moderna ya no depende únicamente de recursos naturales o  tamaño económico, sino de la capacidad institucional para reducir  incertidumbre y facilitar operaciones. Los países menos complejos muestran  que la digitalización, claridad normativa y simplificación administrativa reducen  costos, aumentan productividad y fortalecen confianza empresarial. En cambio,  burocracia excesiva, cambios regulatorios constantes e inestabilidad política  elevan riesgos y limitan desarrollo económico sostenible. El estudio también  evidencia que las empresas globales priorizan mercados previsibles y flexibles. 

Bolivia: recursos estratégicos, pero con creciente deterioro  institucional 

En el caso de Bolivia, el estudio refleja problemas estructurales profundos que  afectan seriamente la competitividad nacional. La escasez de dólares, baja  digitalización estatal, excesiva burocracia y conflictividad política deterioran el  entorno de negocios y reducen atractivo para inversionistas. Además, la  incertidumbre económica y social aumenta los costos operativos y limita la 

llegada de capital extranjero. Bolivia mantiene ventajas importantes como  recursos naturales, ubicación estratégica y potencial energético, pero esas  fortalezas pierden valor cuando existen obstáculos institucionales y regulatorios  persistentes. Si el país no implementa reformas estructurales orientadas a  estabilidad macroeconómica, seguridad jurídica y modernización estatal,  continuará perdiendo competitividad frente a otras economías de América  Latina. El principal desafío no es solo atraer inversión, sino generar confianza y  previsibilidad de largo plazo para empresas nacionales e internacionales. 

7. Cinco propuestas para que Bolivia salga del Top 10 de  países más complejos para hacer negocios del mundo 

1. Digitalización total del Estado y simplificación burocrática Bolivia necesita implementar una reforma integral de simplificación  administrativa y digitalización estatal. Es fundamental migrar rápidamente  hacia plataformas electrónicas para impuestos, registros empresariales,  licencias y trámites regulatorios. Esto reduciría tiempos, corrupción, costos  operativos y discrecionalidad burocrática. Países menos complejos como  Dinamarca o Países Bajos muestran que la digitalización estatal mejora  competitividad y facilita inversiones. Además, la interoperabilidad entre  instituciones permitiría reducir duplicidad de requisitos y mejorar eficiencia  pública. Esta medida debe acompañarse con capacitación tecnológica y  modernización institucional sostenida. 

2. Recuperar estabilidad económica y normalizar el mercado  cambiario 

La escasez de dólares es actualmente uno de los mayores factores de  complejidad empresarial en Bolivia. Para resolverlo se requiere disciplina fiscal,  fortalecimiento de reservas internacionales, incentivos a exportaciones,  atracción de inversión extranjera y mayor confianza en el sistema financiero.  Sin estabilidad monetaria y cambiaria, las empresas enfrentan mayores riesgos  financieros y dificultades para operar internacionalmente. Reducir la  incertidumbre cambiaria mejoraría significativamente la percepción de riesgo  país y facilitaría inversiones de largo plazo. 

3. Garantizar seguridad jurídica y estabilidad regulatoria Las empresas necesitan reglas claras y previsibles a largo plazo. Bolivia debería  aprobar normas que limiten cambios tributarios frecuentes, garanticen  seguridad contractual y fortalezcan independencia institucional. También es  importante mejorar mecanismos de resolución de conflictos y arbitraje. La  previsibilidad jurídica es uno de los principales factores que evalúan los  inversionistas internacionales antes de ingresar a un mercado.  Un entorno más estable reduciría la percepción de riesgo y facilitaría nuevos  proyectos empresariales e inversiones en el país.

4. Proteger la logística nacional y reducir la conflictividad social Los bloqueos recurrentes generan enormes pérdidas económicas y deterioran la  imagen internacional del país. Bolivia necesita mecanismos institucionales que  protejan cadenas de suministro, exportaciones y transporte nacional.  Asimismo, debe invertir en carreteras, puertos, conectividad digital y corredores  logísticos regionales. Un sistema logístico eficiente reduce costos empresariales,  mejora competitividad exportadora y facilita integración con mercados  internacionales. La estabilidad social y la libre circulación económica deben  convertirse en prioridades nacionales. 

5. Crear una estrategia agresiva de atracción de inversiones Bolivia debe desarrollar una estrategia nacional de atracción de inversión  privada basada en incentivos productivos y sectores estratégicos. El país puede  promover inversión en energía, agroindustria, minería, litio, turismo y  tecnología mediante incentivos tributarios temporales, alianzas público privadas y estabilidad regulatoria. También debe fortalecerse la formación de  capital humano y la vinculación empresarial internacional.  

Los países menos complejos del ranking utilizan activamente incentivos  inteligentes y políticas pro inversión para atraer empresas globales. Bolivia  necesita pasar de un modelo centrado en controles y restricciones hacia uno  basado en competitividad, innovación y confianza empresarial.

Aviso Editorial de Red Uno - Los artículos que son publicados en nuestra sección Opinión dentro de reduno.com.bo, corresponden únicamente al criterio de sus autores y no son parte de la línea editorial de Red Uno.

Mira la programación en Red Uno Play

PUBLICIDAD
Comentarios
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD