A pesar del deterioro institucional, las exautoridades policiales remarcaron que el operativo de Marset evidenció resultados reales contra el crimen organizado.
31/08/2026 23:50
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La salida del comandante Mirko Sokol de la Policía Boliviana y la posterior posesión del coronel Adrián Javier Álvarez Arismendi se realizaron en la jornada de hoy. Al respecto, el exdirector de la Felcc de Santa Cruz, Juan Carlos Ramos, afirmó que, desde su criterio, el comandante Sokol tuvo que actuar solo dada la falta de comunicación del ministro de Gobierno.
“En los 52 días de bloqueo no apareció el ministro de Gobierno, y desconocemos qué tipo de comunicación mantuvieron; al no tener la confianza y la comunicación con el ministro (…) él se sintió solo”, afirmó el coronel Ramos.
El exjefe policial remarcó las fricciones operativas con el Ministerio de Gobierno durante los despliegues de contención que derivaron en el surgimiento de los entredichos y malas comunicaciones”.
Respecto a la salida del general Sokol, Ramos indicó que “en un principio pudo ser una decisión personal, en los últimos dos meses, lo percibí solo al comandante de la policía”.
Asimismo, remarcó la urgente necesidad de recursos al señalar que “en estos momentos Bolivia no tiene los recursos” y concluyó que “Santa Cruz no debería tener 7 mil efectivos sino 15 mil”.
Por su parte, el exdirector Rubén Barrientos apuntó al quiebre de las relaciones políticas dentro del mando gubernamental. En este sentido aseveró que “se ha deteriorado la relación entre el Comandante de la Policía y el Ministro de Gobierno” por una serie de audios, agregando que “con los antecedentes de falta de coordinación, ha motivado a que tome la decisión”.
A pesar de los conflictos internos, la exautoridad valoró de forma positiva los operativos de alto impacto ejecutados durante la gestión. Barrientos enfatizó que “lo que era visible fue un gran resultado, que fue la captura de Marset, la detención y el traslado” y que “eso ha demostrado que ha ingresado a tener una lucha frontal contra el crimen organizado”.
Sobre la labor del nuevo comandante general y los desafíos institucionales, Barrientos manifestó que Álvarez Arismendi “tiene que tener un compromiso muy fuerte contra la lucha contra el crimen organizado, especialmente en esta región y la zona fronteriza”.
Finalmente, el exdirector criticó el marco normativo actual al sostener que “la ley del generalato ha perjudicado bastante” porque “el ministro ocupa el cargo del comandante general en esa estructura y eso no puede ser”.
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