Con su aporte, la ciudadanía financiará más de 6,4 millones de bolivianos para la infraestructura, mientras el Estado asumirá equipamiento e ítems.
14/10/2026 0:00
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Con un aporte mínimo de 10 bolivianos por persona, la ciudadanía podrá hacer realidad la construcción de la primera unidad de trasplante de médula ósea en el Hospital Oncológico de la capital cruceña.
Respecto al financiamiento, el Padre Mateo Bautista detalló que “como ciudadanos vamos a poner la parte de la construcción” mediante este aporte voluntario, agregando que “esta hermosa campaña se va a hacer realidad, va a dar calidad de vida a tantos niños y adultos del país”.
La ejecución de la obra civil requerirá un presupuesto de 6.486.000 bolivianos para la red de gases, climatización especial y mobiliario, debido a impedimentos legales para la inversión pública directa en el predio.
El Padre Mateo aclaró que la Gobernación y el Estado participan bajo un esquema conjunto, señalando que “la Gobernación va a hacer su aporte para el equipamiento médico”, mientras que “al ministerio le competen los ítems y la capacitación además de los insumos”, garantizando que el tratamiento “va a ser gratuito por el SUS”.
Desde el sector médico resaltan la urgencia de iniciar los trabajos de inmediato para responder a las necesidades de la población infantil y adulta.
En este sentido, el director del Hospital Oncológico, Dr. Diego Montenegro, afirmó que “esto es un proyecto que desde hace varios años estamos queriendo crear en el Oncológico”, señalando además que la iniciativa “va a cambiar la vida de muchos pacientes, no solo de Santa Cruz, sino de toda Bolivia”.
Además, el Dr. Montenegro advirtió que el procedimiento para niños requiere una planificación oportuna y precisó que “está proyectado para ser para niños también, pero es un proceso largo, por eso tenemos que empezar ya”, tomando en cuenta que “el nuevo Instituto Oncológico demorará entre 5 y 6 años”.
Para quienes han superado la enfermedad, la concreción de esta sala en territorio nacional representa un alivio histórico para las familias bolivianas.
Es así que Luis Eduardo Parra, paciente trasplantado, señaló que “lamentablemente Bolivia era el único país de América del Sur que no contaba con estos exámenes”, concluyendo con esperanza que “esta construcción ayudará a muchos hermanos que están pasando por esta enfermedad que un día yo la pasé y que ahora evitaremos más tristeza o que tengan que emigrar a otro país”.
