Rubén Boix y la Academia New Dance fueron los primeros en pisar el escenario de La Gran Batalla dentro de la temática Old School y lo hicieron con uno de los clásicos que marcó una época en el reguetón.
21/09/2026 21:50
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Energía, actitud y mucho movimiento marcaron una presentación que buscó transportar al público directamente a los años dorados del género urbano.
Rubén asumió el desafío de interpretar al “Big Boss”, mientras los integrantes de New Dance se encargaron de acompañarlo con una coreografía explosiva.
¿El resultado? Una devolución con varios puntos positivos, pero también con una observación que se repitió entre los jueces: había que dosificar mejor la energía.
Elka Meyer destacó el uso del escenario
Elka Meyer valoró la construcción general de la puesta en escena y destacó que el equipo mantuvo intensidad desde el comienzo.
“Particularmente, el uso de escenario me gustó, la energía desde el inicio. Trabajaron todo, las secuencias se veían bien elegidas”, señaló.
Sin embargo, observó que en determinados momentos la intensidad terminó jugando en contra de la limpieza de algunos movimientos.
“Sentí que en algún momento estuvieron pasados de energía”, indicó.
También realizó observaciones sobre el lip sync y consideró que las bailarinas estuvieron un poco más desprolijas que los varones durante esta presentación.
Gabriela Zegarra: “A ti te va bien este estilo”
Gabriela Zegarra destacó especialmente la interpretación de Rubén.
“Rubén, a ti te va bien este estilo y te vi disfrutarlo”, manifestó.
Para la juez, la elección del reguetón funcionó con las características del participante y el equipo consiguió transmitir la intensidad que requería “Gasolina”.
“Sentí que le dieron en el clavo, chicos”, agregó.
Pero también coincidió en que existieron momentos en los que debían controlar mejor la energía para evitar que la presentación se sintiera excesivamente cargada.
Tito Larenti pide evitar la repetición
Tito Larenti centró parte de su devolución en la construcción del personaje.
El juez consideró que Rubén trabajó la interpretación, aunque advirtió que algunos recursos comenzaron a repetirse.
“Siento que trabajaste el personaje, pero por momentos repetías para poder quedarte ahí, y hay que tener cuidado porque, si no, suena a una presentación muy repetida”, explicó.
También pidió mayor seguridad y recordó la importancia de administrar el esfuerzo físico durante una coreografía.
“Hay que dosificar su energía, hay que saber respirar para bailar”, señaló.
A pesar de las observaciones, calificó la presentación como aceptable.
Quimey destacó la caracterización
Quimey del Río también encontró aspectos positivos en el trabajo de Rubén y New Dance.
“Hay buen trabajo acá”, comenzó señalando.
La juez coincidió en que la explosividad debía regularse, aunque reconoció que se trataba de una canción que naturalmente exigía intensidad.
Sobre Rubén, destacó elementos de su transformación en Daddy Yankee.
“Lograste encapsular los portes y la física. Hay muchas cosas que se vieron reflejadas del personaje”, sostuvo.
Su principal observación estuvo relacionada con la modulación durante la interpretación.
Rubén: “Seguiremos trabajando”
Tras escuchar las devoluciones, Ruben Boix tomó las observaciones del jurado y destacó algo que esta vez jugó a su favor: conocía la canción.
