Un especialista en higiene alimentaria aclara la eterna duda de las cocinas y advierte que el material importa menos que el estado de desgaste y los hábitos de limpieza.
09/09/2026 19:25
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Las tablas de cortar son utensilios indispensables en cualquier cocina, pero con frecuencia se pasa por alto el impacto que sus materiales tienen en la higiene y seguridad de los alimentos. Ante la clásica duda entre elegir plástico o madera, el biólogo italiano Walter Antonucci detalla que la respuesta no se reduce al gusto personal, sino al mantenimiento y al momento oportuno de reemplazarlas.
Tabla de plástico: práctica pero vulnerable al desgaste
El plástico destaca por ser liviano, fácil de limpiar y apto para el lavavajillas en espacios reducidos. Sin embargo, el riesgo aparece cuando la superficie se raya tras un uso intensivo. Según el experto, al cortar sobre ella se pueden desprender microfragmentos invisibles que terminan en la comida. Por ello, recomienda revisar la tabla frecuentemente y cambiarla de inmediato al presentar daños evidentes, según publica Infobae.
Tabla de madera: estética tradicional y mantenimiento exigente
La madera aporta un aspecto hogareño, pero exige cuidados rigurosos. No se puede lavar en lavavajillas ni dejar en remojo; requiere limpieza y secado inmediato tras usarse, además de la aplicación periódica de aceite para prolongar su vida útil. Debido a su tendencia a absorber líquidos y bacterias, está prohibida en cocinas profesionales, aunque sigue permitida en los hogares si se siguen estrictas normas de higiene.
El verdadero secreto: el estado y el uso específico
Para los especialistas, el material no es el factor más crítico. El verdadero riesgo radica en los arañazos profundos que sirven como refugio para bacterias y residuos. Entre las recomendaciones clave se encuentran:
Tener más de dos tablas para separar usos específicos (carnes, pescados y verduras) y evitar la contaminación cruzada.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) avala el uso de plástico o cristal, señalando que las de madera pueden lijarse si se estropean, mientras que las de plástico deben desecharse.
Lavar las herramientas con agua caliente y jabón tras cada uso, o sumergirlas ocasionalmente en agua fría con lejía.
“La tabla de cortar perfecta es la que respetas y cambias cuando es necesario”, concluye el especialista, recordando que una correcta manipulación e higiene evitan riesgos innecesarios en la salud.
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