Productores de maíz advierten que la falta de diésel y un eventual incremento en su precio podrían afectar desde la siembra hasta la comercialización. El sector pide soluciones para garantizar el abastecimiento y evitar mayores dificultades en la producción.
07/09/2026 9:27
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Productores de maíz y sorgo advierten que la falta de diésel y el incremento previsto en el precio del combustible ponen en riesgo la producción y podrían generar efectos en toda la cadena productiva, desde la siembra hasta la comercialización.
El vicepresidente de Promasor, Vicente Gutiérrez, explicó que Bolivia mantiene un déficit de maíz desde hace aproximadamente 14 años y que la producción nacional apenas cubre poco más de la mitad de la demanda interna. Según señaló, esta situación se debe, entre otros factores, a la falta de acceso a biotecnología que permita elevar los rendimientos agrícolas.
“Producimos 3,4 o 3,5 toneladas por hectárea cuando los vecinos producen seis; es una de las causas de esto”, afirmó Gutiérrez, al remarcar que el sector reclama desde hace años la incorporación de tecnología para mejorar la productividad y competitividad.
A esta situación se suma la dificultad para acceder al diésel, un insumo fundamental para las campañas agrícolas. El dirigente explicó que el combustible representa entre el 10% y 15% de la demanda vinculada a la actividad agrícola, considerando cultivos como maíz, soya y girasol.
Gutiérrez también alertó que un incremento en el precio del diésel no afectaría únicamente al productor, sino a toda la cadena, debido a que el transporte de los productos agrícolas depende de este combustible.
“El problema se suscita en toda la cadena de producción, distribución y comercialización del maíz en Bolivia”, sostuvo.
El vicepresidente de Promasor diferenció además la situación de los grandes productores orientados a la exportación de la de los pequeños productores destinados al mercado interno. Aseguró que los primeros cuentan con mayor capacidad económica para garantizar el abastecimiento de combustible, mientras que los pequeños productores enfrentan mayores dificultades para acceder al diésel.
En ese contexto, cuestionó que una diferenciación entre grandes y pequeños consumidores pueda generar distorsiones y hechos de corrupción. “El pequeño también termina pagando los 18, 20 o 22 bolivianos por el diésel”, manifestó.
Para Gutiérrez, la solución pasa por mejorar la administración estatal y reducir el déficit fiscal y la burocracia, además de garantizar condiciones para que el sector productivo pueda incrementar su capacidad de producción.
El dirigente calificó como una “negligencia administrativa” la gestión del Gobierno en materia de combustibles y sostuvo que la falta de diésel afecta tanto a la maquinaria agrícola como al transporte y la logística.
“No es lo mismo un gran productor que manda a su chofer que el pequeño productor que tiene que ir a hacer la cola y muchas veces con un galón”, señaló.
Finalmente, Gutiérrez pidió soluciones urgentes para garantizar el abastecimiento de combustible y permitir que los productores puedan desarrollar sus actividades con normalidad.
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