El exministro de Hidrocarburos respaldó el fin de la subvención al diésel, advirtió que la medida tendrá efectos en los precios y pidió garantizar el abastecimiento de combustible en todo el país.
21/09/2026 8:32
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El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos calificó como “tardía, pero extremadamente necesaria” la decisión del Gobierno de eliminar la subvención al diésel y sostuvo que Bolivia no podía continuar importando gran parte de este combustible para venderlo a un precio inferior al del mercado internacional.
“Una medida tardía, pero extremadamente necesaria. El país no puede seguir importando 90% del diésel, cobrando la mitad de lo que cuesta en el mercado internacional”, afirmó Ríos, quien además señaló que la subvención favorecía el contrabando y el desvío de combustible hacia actividades ilegales.
El exministro estimó que cerca del 25% del combustible sería destinado al contrabando y al mercado negro.
Ríos también consideró que la eliminación del subsidio forma parte de una solución estructural para la economía energética del país y anticipó que en el futuro podría ser necesario retirar la subvención a la gasolina.
Según explicó, el precio de este combustible también representa una importante carga para el Estado debido a la caída de la producción nacional y la necesidad de incrementar las importaciones.
“El país que él (Rodrigo Paz) recibió, parece que no sabían, estaba quebrado y sigue quebrado energéticamente. Y parte de la solución estructural es quitar los subsidios y los está haciendo responsablemente”, manifestó.
Sin embargo, advirtió que la eliminación de la subvención tendrá efectos sobre la economía de los hogares. Ríos señaló que podrían registrarse incrementos en tarifas y precios, además de inflación, aunque consideró que el escenario sería más complejo si no se toman medidas para evitar un mayor desabastecimiento.
“Las tarifas van a tener que subir en algunos servicios, los precios van a subir, va a haber inflación, pero lo que creo que es peor es no tomar la medida y de aquí a 8 o 9 meses estar desabastecidos”, afirmó.
Ríos respaldó la medida adoptada por el Gobierno, pero cuestionó que haya sido implementada de manera tardía y exigió que el combustible esté disponible con normalidad.
En cuanto a la inversión en hidrocarburos, Ríos sostuvo que Bolivia necesita modificar las condiciones del sector para atraer nuevas inversiones y aumentar la exploración. En ese marco, planteó también revisar la subvención al gas natural como parte de una futura reforma de la normativa de hidrocarburos.
“Una de las soluciones estructurales es quitar subsidios. Sin eso, el país no avanza”, sostuvo.
Según Ríos, sin cambios en los precios del gas natural será difícil atraer inversiones para la exploración y producción. Añadiendo que las exportaciones de gas a Argentina ya concluyeron y que las ventas a Brasil llegarán a su fin a finales de año.
El exministro también planteó que los recursos que se liberen con la eliminación de los subsidios deberían dirigirse principalmente a inversión pública y servicios esenciales. Mencionó la necesidad de mejorar carreteras, hospitales y reforzar el sistema de salud.
Respecto a la posibilidad de que el sector privado importe diésel, consideró que la eliminación de la subvención permitirá una mayor participación de empresas privadas en el mercado y, según su criterio, podría generar competencia.
“Se ha quitado el subsidio al diésel, la demanda de dólares va a bajar definitivamente porque vamos a ver una reducción de 25% aproximadamente de contrabando y mercado negro que existe del combustible”, señaló.
El exministro insistió en que la población deberá afrontar un periodo de adecuación económica y sostuvo que mantener el esquema anterior podría generar mayores problemas de abastecimiento en el futuro.
