ÚLTIMAS NOTICIAS:

De fan incondicional a asesina: la oscura historia de la mujer que mató a Selena

Yolanda Saldívar pasó de fundar el club de fans de la cantante a administrar sus negocios. Una disputa por irregularidades financieras terminó en tragedia.

Selena confió en ella y terminó sin vida: la historia detrás de la traición que conmocionó al mundo. Imagen captura RR.SS.
Mundo

Escuchar esta nota

El 23 de octubre de 1995, un jurado de Houston, Texas, declaró culpable de asesinato en primer grado a Yolanda Saldívar por la muerte de Selena Quintanilla. La decisión llegó después de un juicio de dos semanas que buscó esclarecer un crimen que había conmocionado a los seguidores de la música tejana y a millones de admiradores de la cantante.

Saldívar fue condenada a cadena perpetua, con posibilidad de solicitar la libertad condicional después de cumplir 30 años de prisión. El jurado deliberó durante menos de tres horas antes de emitir el veredicto por el asesinato ocurrido el 31 de marzo de ese año en un motel de Corpus Christi, Texas.

Una estrella que estaba a punto de conquistar el mundo

Selena nació el 16 de abril de 1971 en Lake Jackson, Texas. Su historia musical comenzó en el restaurante de su padre, Abraham Quintanilla, quien impulsó la formación de la banda familiar Selena y Los Dinos. Su hermano A. B. Quintanilla tocaba el bajo y su hermana Suzette, la batería.

La familia se mudó a Corpus Christi, donde el grupo comenzó a presentarse en bodas y eventos locales. El talento de Selena pronto la llevó mucho más lejos: a los 15 años ganó el reconocimiento como artista femenina del año en los Premios de la Música Tex-Mex y consiguió su primer contrato discográfico.

Con los años, se convirtió en una de las figuras más destacadas de la música tejana. En 1994 ganó un premio Grammy por su álbum Live, un logro que consolidó su posición en la industria musical.

Imagen captura RR.SS.

El 26 de febrero de 1995, apenas unas semanas antes de su muerte, ofreció un concierto ante más de 60.000 personas en el Astrodome de Houston, durante el rodeo de la ciudad. Fue una de las presentaciones más memorables de su carrera.

Su ambición artística iba más allá de la música tejana. Selena trabajaba en un álbum en inglés con el que buscaba ampliar su público y llegar al mercado anglosajón. Entre las canciones que grabó estaba “I Could Fall in Love”, producida por Keith Thomas.

También había construido una vida junto al guitarrista Chris Pérez, con quien se casó, y planeaba levantar una casa en un terreno de cuatro hectáreas que ambos habían comprado en Corpus Christi.

En paralelo, había incursionado en el mundo de la moda con boutiques de ropa en San Antonio y Corpus Christi. El negocio atravesaba dificultades financieras y la cantante proyectaba expandirlo con una fábrica de indumentaria en Monterrey, México.

La fan que llegó a administrar sus negocios

Antes de convertirse en la mujer condenada por el asesinato de Selena, Yolanda Saldívar había trabajado como enfermera y era admiradora de la cantante.

Después de asistir a uno de sus conciertos, contactó a Abraham Quintanilla para proponerle la creación de un club de fans. La iniciativa prosperó y, en junio de 1991, Saldívar quedó al frente de la organización en San Antonio, donde administraba membresías y recaudaba fondos.

Con el tiempo, se ganó la confianza de la familia y llegó a encargarse de la administración de las boutiques de Selena. Su cercanía con la artista le dio acceso a una parte importante de sus actividades comerciales.

Imagen captura RR.SS.

Sin embargo, esa relación comenzó a deteriorarse cuando surgieron sospechas sobre el manejo del dinero.

A principios de marzo de 1995, Selena y su familia confrontaron a Saldívar por presuntas irregularidades financieras. Algunos integrantes del club de fans denunciaban que no habían recibido productos que ya habían pagado, mientras que empleadas de las boutiques sospechaban que faltaba dinero de la caja.

El 9 de marzo, Selena, su padre y su hermana se reunieron con Saldívar para pedir explicaciones sobre las cuentas. La familia decidió apartarla de sus funciones, aunque Selena todavía necesitaba recuperar documentos y registros financieros que estaban en su poder.

La disputa no terminó con el despido. Por el contrario, abrió una etapa de encuentros tensos que desembocaría en el asesinato de la cantante.

Chris Pérez relató en su libro de 2012, To Selena, with Love, que su esposa se reunió con Saldívar alrededor del 15 de marzo para reclamarle la documentación que faltaba.

Durante ese encuentro, Saldívar le mostró que llevaba un arma en la cartera. Selena le pidió que la devolviera.

La mujer había comprado un revólver calibre .38 el 11 de marzo y lo retiró dos días después, tras superar un control de antecedentes. Posteriormente lo devolvió a la armería, pero el 26 de marzo volvió a comprar la misma arma.

El 30 de marzo, Saldívar llamó a Selena para decirle que tenía más documentos. Le pidió que acudiera sola al motel Days Inn, en Corpus Christi, donde se hospedaba. Chris Pérez la acompañó hasta el lugar, aunque Selena no consiguió recuperar todos los papeles esa noche y regresó a su casa sin incidentes.

A la mañana siguiente, el 31 de marzo, volvió a reunirse con Saldívar. La mujer le dijo que había sido víctima de una violación durante un viaje a Monterrey. Selena la llevó a un hospital, pero no pudieron realizarle el examen completo porque el presunto ataque había ocurrido fuera de la jurisdicción y Saldívar no residía en Corpus Christi. Ambas regresaron al motel.

Dentro de la habitación, una nueva discusión terminó de manera brutal. Cuando Selena intentaba retirarse, Saldívar le disparó por la espalda, cerca del omóplato derecho.

Imagen captura RR.SS.

El proyectil atravesó el tórax y lesionó vasos sanguíneos fundamentales. La herida provocó una hemorragia masiva que comprometió rápidamente la vida de la cantante.

Pese a la gravedad de sus lesiones, Selena consiguió salir de la habitación y correr hasta la recepción del motel. Saldívar la siguió con el arma en la mano.

La cantante llegó al mostrador poco antes del mediodía, pidió ayuda a gritos y se desplomó mientras el personal llamaba a los servicios de emergencia e intentaba contener la hemorragia. Después, Saldívar regresó a su habitación.

Según los testimonios presentados en el caso, Selena alcanzó a identificar a su atacante y a señalar el número de la habitación antes de perder el conocimiento.

La llamada al 911 se realizó a las 11:50. Los médicos intentaron salvarla mediante transfusiones y procedimientos de emergencia, pero la gravedad de las lesiones hacía prácticamente imposible detener la pérdida de sangre.

Selena murió a las 13:05 del 31 de marzo de 1995. Tenía 23 años y estaba a pocas semanas de cumplir 24.

La noticia se propagó rápidamente y provocó una conmoción que trascendió las fronteras de Estados Unidos. Para sus seguidores, no solo había muerto una estrella: se había truncado la carrera de una artista que estaba a punto de dar un salto decisivo en su trayectoria.

Imagen captura RR.SS.

El juicio contra Saldívar comenzó en octubre de 1995 en Houston, adonde fue trasladado por la intensa atención mediática que rodeaba el caso. El jurado evaluó los testimonios y las pruebas presentadas durante el proceso. El 23 de octubre de 1995, la declaró culpable de asesinato en primer grado.

La sentencia fue cadena perpetua, con posibilidad de libertad condicional después de 30 años de prisión.


Mira la programación en Red Uno Play

Comentarios