Marcelo Cruz, dirigente del transporte pesado, señaló que el anuncio de YPFB debe entenderse como la puesta en funcionamiento de un mecanismo que ya estaba disponible para realizar el seguimiento de los vehículos desde las plantas de carga hasta las estaciones de servicio.
09/09/2026 11:50
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El anuncio de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) sobre la implementación de un nuevo sistema de control y monitoreo para las cisternas que transportan combustible fue recibido con cautela por el sector del transporte pesado, que considera que la herramienta ya existía y que el problema radica en su aplicación.
Marcelo Cruz, dirigente del transporte pesado, señaló que el anuncio de YPFB debe entenderse como la puesta en funcionamiento de un mecanismo que ya estaba disponible para realizar el seguimiento de los vehículos desde las plantas de carga hasta las estaciones de servicio.
“Recién van a empezar a hacer funcionar el sistema que ya se tenía”, afirmó Cruz durante un contacto con El Mañanero.
El dirigente explicó que las cisternas y camiones que salen de las diferentes plantas del país cuentan con sistemas de posicionamiento GPS, por lo que consideró que las posibles fallas estuvieron relacionadas con la falta de funcionamiento o con una deficiente aplicación del mecanismo.
“Todas las cisternas, todos los vehículos, los camiones que salen de las diferentes plantas en el país, tienen un GPS”, sostuvo.
Cruz atribuyó esta situación a una posible “ineficiencia” de las personas encargadas del control, aunque señaló que espera que, a partir del anuncio de YPFB, mejore la distribución y comercialización de combustibles.
Advierten que el problema va más allá del monitoreo
El dirigente también puso en duda que el nuevo sistema pueda solucionar la crisis de abastecimiento de diésel y reducir las filas en las estaciones de servicio.
Según Cruz, el problema que enfrenta el país es estructural y está relacionado con la falta de dólares, los precios internacionales, la compra de combustibles mediante intermediarios, los elevados costos y la logística necesaria para trasladar el producto hasta los surtidores.
“No, no, para nada”, respondió al ser consultado sobre si el monitoreo permitirá solucionar la crisis de combustible.
A su criterio, el seguimiento de las cisternas constituye únicamente “una medida más de control” frente a una problemática que involucra toda la cadena de abastecimiento.
Piden frenar el mercado negro y el contrabando
Cruz consideró, sin embargo, que cualquier mecanismo que permita mejorar el control sobre la distribución de combustibles puede contribuir a identificar posibles desvíos y dar mayor certidumbre a productores, transportistas y usuarios que requieren diésel.
El dirigente recordó que las denuncias sobre desvío de combustible no son recientes y que esta situación también se habría registrado en estaciones de servicio ubicadas fuera del radio urbano y en provincias.
En ese sentido, sostuvo que el control no debería estar únicamente en manos de YPFB o del Ministerio de Hidrocarburos, sino que también deberían intervenir las instituciones de seguridad.
“Deberían estar incluso el Ministerio o YPFB, las diferentes instituciones de seguridad, la Policía, las Fuerzas Armadas controlando las fronteras”, afirmó.
El representante del transporte pesado cuestionó además la persistencia del contrabando y el mercado negro de combustible y pidió que quienes estén involucrados en estas actividades sean sancionados con mayor rigor.
Mientras YPFB apuesta por el monitoreo de las cisternas para reforzar el control de la cadena de distribución, el transporte pesado sostiene que la medida por sí sola no resolverá la escasez ni las filas en los surtidores y plantea que se deben atender las causas estructurales de la crisis.
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