Ernesto Almaraz, detenido por el asesinato y calcinamiento de cinco personas ocurrido a fines de 2024, admitió los crímenes aunque ahora alega presiones. Las familias denuncian amenazas, falta de garantías para la policía y que el resto de los implicados sigue prófugo en una zona inaccesible de Cochabamba.
15/09/2026 20:29
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Este martes dio inicio en los juzgados de Cochabamba el esperado juicio oral por el secuestro, asesinato y calcinamiento de cinco personas, un horrendo crimen cometido hace aproximadamente un año y medio (en noviembre de 2024) en la zona de Pucamayo, región de Coranipampa.
Ernesto Almaraz Chura se encuentra sentado en el banquillo de los acusados y es, hasta el momento, el único detenido por este caso que estremeció a la sociedad cochabambina. Durante el desarrollo de la audiencia, la parte acusadora confirmó que el imputado admitió haber matado a sangre fría a las cinco víctimas disparándoles con una escopeta —principalmente en la cabeza— para posteriormente proceder a quemar sus cuerpos.
Intento de anulación y temor en las familias
Pese a haber confesado los hechos ante las instancias legales, la defensa de Almaraz busca ahora anular el proceso judicial, argumentando que sus declaraciones fueron brindadas bajo presión y coacción, tanto por parte de la Policía como de su propia comunidad en Pucamayo, la cual supuestamente lo habría obligado a entregarse. Los tres abogados particulares que patrocinan al acusado optaron por no emitir declaraciones a la prensa.
El proceso enfrenta además un panorama de profunda vulnerabilidad para los afectados. De las cinco familias de las víctimas, solo dos cuentan con representación formal en este juicio, debido a que el resto ha optado por desistir de las acusaciones o mantenerse al margen tras recibir constantes amenazas para evitar su participación.
"Acabó con la vida de cinco personas y como a perros los han matado. Ni un animal merece morir como estas personas han muerto", lamentó con indignación la parte querellante, exigiendo una condena implacable de 30 años de cárcel y rechazando cualquier intento de anulación.
Impunidad y zonas sin ley: la Policía no puede ingresar
El caso destapa una compleja red de complicidades y vacíos de autoridad. Según los antecedentes expuestos por la acusación y las propias revelaciones del detenido, en el múltiple crimen habrían participado al menos otros cómplices, entre ellos su padre, hermanos, primos y comunarios identificados como Sergio Paco Avendaño, Juan Almaraz Sánchez, Juan Cáceres Rocha, Raúl Almaraz Chura y Álvaro Ticona.
Sin embargo, ninguno de ellos ha podido ser capturado ni notificado. La Policía Boliviana no ha podido realizar la reconstrucción de los hechos debido a que la zona de Coranipampa y Pucamayo es considerada un territorio de difícil acceso, donde las fuerzas del orden carecen de garantías mínimas de seguridad y se exponen a ser atacadas por los comunarios al existir un único camino de ingreso.
Ante esta situación de impunidad donde los demás implicados continúan libres, las familias claman al Estado activar mecanismos de intervención que garanticen el ingreso policial a este pueblo, exigiendo justicia plena para que este crimen atroz no quede en el olvido.
