Bomberos voluntarios y especialistas advierten que calles congestionadas, pasillos ocupados, instalaciones eléctricas deficientes y acumulación de productos combustibles podrían dificultar una respuesta rápida ante una emergencia.
12/08/2026 14:34
Escuchar esta nota
¿Está preparada Cochabamba para responder a un incendio de gran magnitud en sus mercados? En un recorrido realizado en diferentes centros de abasto de la ciudad evidenció dificultades que podrían complicar el ingreso de carros bomberos y la evacuación de comerciantes y compradores en caso de una emergencia.
Uno de los principales obstáculos es el tráfico vehicular y la presencia de comerciantes instalados en calles, ingresos y pasillos, que reducen los espacios de circulación. Para los bomberos voluntarios del SAR-Bolivia, esta situación puede convertirse en un problema crítico cuando cada minuto es determinante.
“Si se suscita un incendio en este momento, por la cantidad de vehículos que se tienen, las trancaderas y el tema de los comerciantes, sería muy complicado que los carros bomberos, debido al tamaño que tienen, puedan ingresar a esta zona”, explicó un bombero voluntario durante el recorrido.
A esto se suma que varios sectores presentan pasillos angostos y pasos de ingreso y salida ocupados por puestos de venta, lo que dificultaría tanto el desplazamiento de los equipos de emergencia como una eventual evacuación masiva.
La Cancha, el punto más crítico
El experto en prevención y protección de incendios Fernando Guerrero advirtió que los mercados de Cochabamba presentan riesgos que no deben ser considerados hechos aislados.
“Lamentablemente, los incendios en los mercados no son un hecho aislado. En Cochabamba hemos tenido varios incendios dentro de los mercados y la situación es bastante complicada”, señaló.
Uno de los principales factores de riesgo es la enorme cantidad de material combustible que se concentra en estos espacios. “No solo hablamos de ropa, sino también de electrodomésticos, plásticos y otros productos”, explicó.
Guerrero fue enfático al referirse a La Cancha, el mayor centro de comercio de la ciudad: “La Cancha es una bomba de tiempo”.
El especialista explicó que en algunos sectores de mercados como La Pampa y La Paz, una persona que se encuentre en medio de los puestos podría no contar con una ruta rápida para salir ante una emergencia.
El riesgo no empieza cuando aparece el fuego
Para Guerrero, uno de los principales errores es pensar que la prevención comienza cuando se registra un incendio.
“El aspecto más importante es la prevención. La emergencia no empieza cuando aparece el fuego; existen etapas previas que deben trabajarse, como la prevención, la gestión de emergencias, las inspecciones y la coordinación entre comerciantes y autoridades”, sostuvo.
Entre los problemas identificados están las instalaciones eléctricas improvisadas y líneas saturadas de energía, que pueden convertirse en una de las principales fuentes de ignición.
También existen deficiencias en sistemas de detección temprana. El especialista advirtió que, si un incendio se origina durante la noche, puede pasar un tiempo considerable antes de que alguien lo detecte y alerte a los vecinos o a los servicios de emergencia.
A ello se suman la falta de rutas adecuadas de evacuación, insuficiente señalización de salidas, pasillos estrechos, problemas de ventilación y acumulación de productos combustibles.
Aunque en algunos sectores existen extintores, estos solo son efectivos durante la etapa inicial del fuego y requieren una intervención inmediata.
Hidrantes: hay, pero no son suficientes
Durante el recorrido también se verificó la ubicación de los hidrantes en los principales mercados.
En el mercado La Pampa, considerado uno de los principales centros de abasto de Cochabamba, existen cinco hidrantes dentro del mercado y otros tres en el exterior, ubicados en sectores próximos a las calles Punata, Francisco Velarde y Tarata, además de las avenidas Barrientos, Pulacayo y República.
El bombero explicó que estos dispositivos son importantes, pero su cantidad y accesibilidad deben ser evaluadas tomando en cuenta las dimensiones y características del mercado.
Además, recomendó que los hidrantes tengan un reborde claramente pintado de rojo y permanezcan libres de obstáculos, para evitar que comerciantes o vehículos bloqueen su acceso.
En el mercado Fidel Araníbar se identificaron dos hidrantes en el exterior.
La situación es más preocupante en el mercado La Paz, donde, según la verificación realizada, no existen hidrantes dentro del mercado.
Guerrero aclaró que los hidrantes cumplen una función específica: abastecer de agua a los carros bomberos. No están diseñados para que una persona realice directamente el ataque al fuego desde el punto donde se encuentra instalado.
Por ello, la existencia de hidrantes no elimina por sí sola el riesgo si los carros bomberos no pueden llegar hasta ellos o si estos permanecen bloqueados.
Una emergencia puede encontrar bloqueados los accesos
Durante la inspección del mercado La Paz se observó que los comerciantes ocupan sectores destinados al ingreso y salida, reduciendo los espacios disponibles para el desplazamiento de personas.
Esta situación puede complicar una emergencia por partida doble: mientras los bomberos tendrían dificultades para ingresar con sus vehículos y equipos, comerciantes y compradores podrían tener problemas para abandonar rápidamente el lugar. El problema se agrava en mercados con alta concentración de personas y mercadería.
En el caso de La Cancha, se trata de un espacio que concentra una enorme cantidad de actividad comercial y donde la presencia de puestos, vehículos y mercadería incrementa la complejidad de cualquier operación de emergencia.
Una advertencia antes de otra tragedia
Los incendios registrados en centros comerciales y mercados de otras ciudades, como el ocurrido recientemente en la feria Barrio Lindo de Santa Cruz, vuelven a poner en evidencia la vulnerabilidad de estos espacios.
En Cochabamba, la combinación de material combustible, instalaciones eléctricas deficientes, pasillos reducidos, comerciantes que ocupan accesos, tráfico vehicular, falta de detección temprana y dificultades para el ingreso de vehículos de emergencia configura un escenario de alto riesgo.
La pregunta, por tanto, no es solamente cuántos hidrantes existen, sino si los bomberos pueden llegar hasta ellos, si los accesos estarán despejados y si las personas tendrán una vía segura para escapar.
La advertencia de los expertos es clara: la prevención debe realizarse antes de que aparezca el fuego. En mercados donde miles de comerciantes y compradores se concentran diariamente, esperar a que ocurra una emergencia para comprobar si el sistema funciona podría tener consecuencias irreparables.
Mira la programación en Red Uno Play
