La efectividad de estos decretos y de otras medidas económicas serán muy complejas en un escenario de contracción, poca gobernabilidad y conflictividad social, que amenaza cualquier intento de sacar pronto a Bolivia de esta crisis.
09/06/2026 9:49
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Los Decretos Supremos 5630, 5629 y 5628 constituyen medidas de corto plazo para enfrentar los efectos de la actual coyuntura económica y social en Bolivia. El DS 5630 aliviará temporalmente la situación de miles de deudores y ayudará a contener la mora bancaria, aunque podría trasladar parte del riesgo crediticio hacia el futuro y reducir la rentabilidad del sistema financiero. El DS 5629 busca evitar problemas de abastecimiento de solventes y sostener la producción industrial, mejorando la continuidad operativa de las empresas. Por su parte, el DS 5628 tendrá un impacto fiscal limitado en salud, pero representa una señal de austeridad y solidaridad desde las máximas autoridades.
En conjunto, estas medidas pueden mitigar algunos efectos inmediatos de la crisis, pero no sustituyen las reformas estructurales que Bolivia aún necesita para fortalecer sus finanzas públicas, recuperar la actividad productiva, mejorar la confianza económica y garantizar la estabilidad del sistema financiero y del crecimiento del país. La efectividad de estos decretos y de otras medidas económicas serán muy complejas en un escenario de contracción, poca gobernabilidad y conflictividad social, que amenaza cualquier intento de sacar pronto a Bolivia de esta crisis.
DECRETO SUPREMO 5630
Reprogramación y refinanciamiento de créditos
1. Impacto sobre los indicadores de mora del sistema financiero Alivio temporal para la mora bancaria
El DS 5630 permitirá contener el crecimiento de la mora porque los clientes afectados podrán refinanciar o reprogramar sus créditos sin ser reclasificados automáticamente como de mayor riesgo; además es voluntario. Esto reduce el ingreso inmediato de operaciones a cartera vencida. Actualmente, el índice de mora del sistema es de 2,9%, con una cobertura de previsiones cercana al 148% y un CAP del 14,9%, indicadores que muestran una posición todavía sólida. Sin embargo, el decreto no elimina el riesgo crediticio, sino que traslada parte del problema hacia adelante. Si la recuperación económica es lenta, podría observarse un incremento gradual de la mora durante 2027.
2. ¿Existe riesgo de cuotas más elevadas tras el período de gracia? Sí, aunque dependerá del esquema negociado
Existe ese riesgo, pero no necesariamente ocurrirá en todos los casos. El decreto establece que los intereses y demás cargos acumulados durante el período de gracia deberán ser cobrados posteriormente y podrán prorratearse en las cuotas futuras o extenderse el plazo del crédito. Si el plazo apenas se amplía, las cuotas aumentarán; si se amplía suficientemente, el incremento será menor. El aspecto positivo es que el DS mantiene la tasa originalmente pactada, salvo que el cliente negocie una más favorable, evitando un encarecimiento financiero adicional.
3. Costo para el sector financiero
Mayor presión sobre rentabilidad y liquidez
El sistema financiero ya había absorbido medidas extraordinarias durante el año, por lo que este nuevo alivio genera costos adicionales. Las entidades deberán diferir ingresos financieros, asumir gastos administrativos y cubrir gratuitamente los costos de las adendas contractuales. Aunque el sistema mantiene utilidades superiores a Bs. 1.300 millones a abril 2026 y activos líquidos cercanos a Bs. 87.000 millones, una aplicación masiva reduciría temporalmente la rentabilidad y aumentaría las necesidades de gestión de liquidez. El impacto sería mayor en entidades con elevada exposición a sectores afectados por bloqueos, por ejemplo, las microfinancieras.
4. Capacidad operativa y efecto sobre la cartera
Existe capacidad, pero con mayores desafíos operativos
Las entidades cuentan con infraestructura suficiente para atender un alto volumen de solicitudes y el propio decreto autoriza el uso de herramientas digitales. Sin embargo, procesar miles de evaluaciones individuales implica
mayores costos operativos y tiempos de análisis. El sistema atiende a cerca de 1,93 millones de prestatarios y posee una amplia red nacional, por lo que el reto principal será administrativo y no de capacidad instalada. En términos de cartera, la medida mejorará la calidad estadística de corto plazo, aunque prolongará la recuperación efectiva de algunos créditos.
DECRETO SUPREMO 5629
Importación excepcional de solventes
1. ¿Qué problema intenta resolver?
Reducir riesgos de desabastecimiento industrial
El decreto autoriza excepcionalmente hasta diciembre de 2026 la importación de solventes para consumo propio mediante cisternas, tambores y envases menores. La medida responde a dificultades logísticas y restricciones de abastecimiento que enfrentan diversos sectores industriales. Su objetivo es evitar interrupciones productivas y flexibilizar el acceso a insumos esenciales, manteniendo los requisitos técnicos y legales ya existentes. En un contexto de limitaciones en la provisión de hidrocarburos y derivados, la norma busca reducir cuellos de botella para la producción nacional.
2. Efecto sobre la producción empresarial
Podría reducir costos de paralización
Los principales beneficiarios serán industrias químicas, manufactureras, mineras, agroindustriales y otros sectores que utilizan solventes en sus procesos. La posibilidad de importar directamente mejora la continuidad operativa y disminuye riesgos de interrupciones productivas. También permite mayor flexibilidad logística y una mejor planificación de inventarios. Aunque el decreto no resolverá completamente los problemas energéticos del país, sí puede contribuir a sostener niveles de producción, empleo y exportaciones en sectores estratégicos. La efectividad de este DS dependerá también que durante el resto de la gestión no se repitan nuevamente un bloqueo de carreteras.
DECRETO SUPREMO 5628
Aporte solidario del Presidente y Ministros
1. Impacto financiero real en salud
El impacto presupuestario será reducido
El decreto establece que el Presidente y los ministros aportarán voluntariamente el 50% de su salario líquido a programas de salud. Aunque el mensaje político es importante, el impacto financiero (fiscal) será muy limitado. Considerando aproximadamente 17 altas autoridades, el aporte anual probablemente represente algunos millones de bolivianos (menos de 20mmbs), una cifra pequeña frente al presupuesto del sector salud, que se mide en miles de millones, y que representa en teoría el 10% del PGE. Su principal utilidad será financiar programas específicos o proyectos puntuales más que resolver problemas estructurales del sistema sanitario.
2. Transparencia en el destino de los recursos
La rendición pública será fundamental
El decreto crea una libreta específica denominada "Aporte Voluntario Solidario", de carácter público y auditable. Para fortalecer la credibilidad, deberían publicarse periódicamente los montos recaudados, proyectos financiados, criterios de asignación y resultados obtenidos. Auditorías independientes y reportes trimestrales aumentarían la confianza ciudadana. La transparencia será tan importante como el monto recaudado, ya que permitirá verificar el cumplimiento efectivo del objetivo social; aunque su impacto puede ser limitado ya que el aporte es “voluntario”.
3. ¿Es austeridad o una medida simbólica?
Es principalmente una señal política de austeridad
Desde el punto de vista fiscal, el ahorro es reducido y no modifica significativamente las cuentas públicas; por ejemplo, según el MEFP el gasto diario del sector público supera los 200mmbs diarios. Sin embargo, tiene un valor simbólico importante al transmitir un mensaje de solidaridad y compromiso en un contexto económico complejo. En términos estrictamente económicos, la reducción del déficit fiscal requiere medidas mucho más amplias relacionadas con subsidios, empresas públicas, gasto corriente e inversión pública. Por ello, puede considerarse una medida de austeridad simbólica con impacto financiero muy limitado.
4. ¿Abre la puerta para otros sectores del Gobierno?
Sí, aunque dependerá de la voluntad política
El carácter voluntario del aporte permite que otras autoridades, empresas públicas y altos funcionarios adopten mecanismos similares. Incluso podría incentivar campañas de aportes solidarios en otras instituciones estatales. No obstante, extender este esquema de forma obligatoria sería jurídicamente complejo y podría generar controversias laborales. Su mayor potencial radica en convertirse en un ejemplo institucional de responsabilidad fiscal y compromiso social.
5. Si el problema no son los salarios, ¿qué ajustes económicos siguen siendo necesarios?
El desafío fiscal requiere reformas estructurales
La evidencia muestra que el principal problema del gasto público boliviano no está en los salarios de las máximas autoridades. Las medidas más relevantes incluyen una mejor focalización de subsidios, mayor eficiencia de empresas públicas, reducción de gastos administrativos innecesarios, priorización de inversión pública rentable, fortalecimiento de la recaudación tributaria y una estrategia gradual para disminuir el déficit fiscal. También será importante impulsar exportaciones, atraer inversión privada y recuperar reservas internacionales. El recorte salarial tiene valor político, pero la sostenibilidad fiscal dependerá de reformas estructurales de mayor alcance.
Todo lo anterior se vuelve muy difícil de lograr en una economía recesiva, con problemas serios de gobernabilidad, donde estos 40 días de bloqueo han profundizado los desequilibrios fiscales, monetarios y hasta sociales de Bolivia.
Conclusión general
Los tres decretos buscan atender problemas inmediatos derivados de la coyuntura económica y social. El DS 5630 procura evitar un deterioro abrupto de la cartera bancaria y proteger a los deudores afectados, aunque traslada parte del riesgo hacia el futuro. El DS 5629 intenta reducir restricciones productivas mediante una mayor flexibilidad en la importación de solventes, apoyando a la industria nacional. Finalmente, el DS 5628 constituye una señal de austeridad y solidaridad con impacto fiscal muy limitado, pero que podría fortalecer la legitimidad de futuras medidas de ajuste más profundas.
En conjunto, son medidas de relativa estabilización de corto plazo que deberán complementarse con políticas estructurales para consolidar la estabilidad financiera y el crecimiento económico de Bolivia, en un escenario muy complejo por factores externos e internos que no son de control del Gobierno Nacional.
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