De acuerdo al analista, la decisión busca presionar a los gobiernos sudamericanos en el marco de la lucha transnacional contra el crimen organizado.
28/09/2026 23:54
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Tras el anuncio del Departamento de Estado de EEUU de revocar visas y restringir el ingreso a 12 ciudadanos bolivianos, exfuncionarios y al fiscal general Roger Mariaca por presuntos vínculos con la corrupción y el narcotráfico, el Eduardo Gamarra, profesor de Política y Relaciones Internacionales advierte que la medida trasciende el ámbito administrativo.
El experto remarca que "hay una investigación abierta, aunque son 12 nombres, quizás sea esto la punta del iceberg. Creo que hay más ciudadanos, incluso con personas con un perfil más importante que de estos 12 nombrados".
En este sentido, indica que esta acción forma parte de una política de visas más agresiva orientada a funcionarios activos y exautoridades de Bolivia, Colombia, Perú y Ecuador.
Según Gamarra, "estos países han creado una relación estrecha con EEUU a partir de la firma del acuerdo del Escudo de las Américas, lo que hace que haya más presión por la lucha contra el crimen organizado que consideran ha penetrado a los gobiernos en los últimos 20 años".
Alcance de las investigaciones en curso
Las pesquisas sobre estas redes delictivas transnacionales se han prolongado por más de seis meses, abarcando las administraciones de Donald Trump y Joe Biden.
En palabras de Gamarra, "hay una investigación abierta y, aunque son 12 nombres, quizás sea esto la punta del iceberg de una industria que está viendo a Bolivia como el centro del narcotráfico en Sudamérica".
La sanción refleja además la constante desconfianza internacional sobre la transparencia de la administración de justicia en la región. Al respecto, Gamarra afirmó que "encuestas en Bolivia ratifican que la institución de la que el boliviano más desconfía es el sistema de justicia, lo que se traduce en una desconfianza internacional que lleva a tomar estas acciones".
Transformación del marco multilateral
El cambio de enfoque del gobierno estadounidense abandona los canales multilaterales del pasado para aplicar medidas directas y de alta repercusión mediática.
En este contexto, Gamarra consideró que "anteriormente la lucha antinarcóticos se llevaba por acuerdos entre gobiernos, mientras que hoy las decisiones son personales y se anuncian por redes sociales, lo que representa un retroceso en la política internacional".
Para finalizar, Gamarra señaló que "la respuesta de Bolivia hubiera sido mejor si hubiera tenido una relación más institucional y un embajador en Washington, por lo que hoy toca enmendar lo que no se ha hecho en los últimos años".
