Un código que nunca solicitaste, mensajes que no recuerdas haber enviado o un dispositivo desconocido pueden ser las primeras pistas. Revisar algunos ajustes de tu cuenta puede ayudarte a detectar un acceso sospechoso.
18/09/2026 13:11
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Una cuenta de WhatsApp puede convertirse en el objetivo de delincuentes que buscan acceder a conversaciones, fotografías, contactos e información personal. Para conseguirlo, utilizan diferentes técnicas de engaño.
Una de las más frecuentes es el robo del código de verificación. Los delincuentes pueden hacerse pasar por un familiar, un amigo o incluso por personal de soporte para pedir el código de seis dígitos que llega por SMS.
También utilizan enlaces maliciosos enviados por WhatsApp, mensajes de texto o correo electrónico. Estos pueden aparentar ser comunicaciones oficiales, pero buscan obtener información de la víctima.
Otra modalidad es la vinculación de la cuenta con un dispositivo desconocido mediante WhatsApp Web, además de la instalación de aplicaciones falsas o versiones modificadas que pueden poner en riesgo los datos personales.
La ingeniería social también juega un papel importante: los delincuentes intentan ganarse la confianza de la víctima haciéndose pasar por personas conocidas.
A esto se suma el llamado SIM Swap, mediante el cual los delincuentes buscan tomar el control del número telefónico para recibir códigos de verificación.
¿Cómo saber si tu cuenta fue comprometida?
Algunas señales de alerta son no poder iniciar sesión, que tus contactos reciban mensajes que tú no enviaste, encontrar dispositivos desconocidos vinculados o recibir códigos de verificación que no solicitaste.
¿Cómo proteger tu WhatsApp?
Se recomienda activar la verificación en dos pasos, nunca compartir códigos de seguridad, revisar periódicamente los dispositivos vinculados y evitar enlaces o archivos sospechosos.
También es importante descargar aplicaciones únicamente desde tiendas oficiales, mantener WhatsApp actualizado y proteger el chip SIM con un PIN.
La principal recomendación es clara: nunca compartas tu código de verificación. Ese código es personal y puede permitir que otra persona tome el control de tu cuenta.
