El analista económico Fernando Romero advierte que el principal impacto para la población es el encarecimiento del costo de vida y la pérdida del poder adquisitivo.
08/05/2026 15:13
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El dólar referencial establecido por el Banco Central de Bolivia (BCB) volvió a marcar un nuevo registro este viernes al superar la barrera de los Bs 10 tanto para la compra como para la venta (10,31 para la venta y 10,10 para la compra) situación que, según el analista económico Fernando Romero, refleja una creciente escasez de divisas y una mayor presión sobre la economía nacional.
Romero explicó que, aunque el tipo de cambio oficial se mantiene en Bs 6,96 por dólar, muchas operaciones reales del mercado ya se están realizando con valores más altos, especialmente en importaciones, pagos externos y transacciones digitales o informales.
“Conseguir divisas en el mercado es cada vez más caro y difícil. Esto termina trasladándose lentamente a los precios de productos cotidianos como alimentos, medicamentos, repuestos, tecnología y materiales de construcción”, sostuvo el economista.
De acuerdo con el análisis, uno de los principales factores detrás del incremento del dólar paralelo es la reducción del ingreso de divisas al país debido a la caída de las exportaciones de gas, mientras aumentan las importaciones y obligaciones externas. A ello se suman la disminución de las reservas internacionales, el déficit fiscal y la incertidumbre sobre la capacidad del Estado para abastecer dólares al sistema financiero.
Romero señaló que este escenario genera que personas y empresas busquen comprar dólares como mecanismo de protección frente a la inflación y la incertidumbre económica, aumentando aún más la demanda.
“Hay muchos compradores y pocos dólares disponibles”, resumió.
El analista advirtió que mientras el tipo de cambio oficial continúa fijo por decisión estatal, el mercado paralelo refleja el valor real al que la población logra acceder a la moneda estadounidense.
Asimismo, alertó que la presión cambiaria podría mantenerse durante los próximos meses y derivar en una inflación más elevada, dificultades para importar productos e insumos y una desaceleración económica.
“Es probable que continúe la volatilidad del dólar paralelo y que muchos precios sigan ajustándose gradualmente al nuevo costo de reposición”, indicó.
Respecto al impacto en la población, Romero afirmó que la mayoría de los bolivianos se verá afectada por el encarecimiento de bienes y servicios vinculados al exterior, además de la pérdida del poder adquisitivo en moneda nacional.
“El principal impacto cotidiano es que cada vez cuesta más mantener el mismo nivel de vida”, concluyó.
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