YPFB aseguró que actualmente los lotes de gasolina cumplen con parámetros internacionales de calidad y anunció nuevas exigencias para proveedores, inspecciones en origen y ampliación de la producción nacional.
12/05/2026 6:32
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Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó este lunes las causas que provocaron la contaminación de gasolina que afectó a miles de vehículos en Bolivia durante los primeros meses de 2026 y detalló las medidas implementadas para solucionar el problema.
En conferencia de prensa, el presidente ejecutivo de la estatal, Sebastián Daroca, reconoció el impacto generado en la población y aseguró que la empresa asumió su responsabilidad institucional.
“Su molestia es legítima y YPFB asume su responsabilidad”, afirmó la autoridad.
Según explicó Daroca, Bolivia actualmente produce solo el 40% de la gasolina que consume, mientras que el 60% restante es importado, principalmente desde Argentina y Paraguay. Esta situación, indicó, incrementó la vulnerabilidad del sistema de abastecimiento.
La investigación técnica realizada por YPFB identificó cuatro factores que coincidieron simultáneamente y desencadenaron la crisis.
El primero fue un vacío normativo relacionado con el Decreto Supremo 4718, que regula la calidad del combustible en surtidores, pero no contempla controles específicos para la gasolina base importada que recorre largas distancias antes de llegar al país.
A esto se sumó el bajo nivel de almacenamiento registrado entre 2023 y 2025 debido a la crisis de divisas. Según YPFB, los tanques operaron casi vacíos durante ese periodo, lo que generó oxidación y acumulación de sedimentos.
Posteriormente, desde diciembre de 2025, el llenado repentino de los depósitos removió esos residuos acumulados, afectando la calidad del combustible distribuido.
La cuarta causa identificada fue la presencia de diolefinas, compuestos inestables detectados en gasolina importada que, al contacto con oxígeno, generan gomas capaces de dañar inyectores y motores.
Medidas implementadas
Ante esta situación, YPFB informó que entre enero y febrero de este año se aislaron preventivamente tanques de almacenamiento, se suspendieron despachos y se realizaron muestreos masivos en todo el país con apoyo de laboratorios internacionales.
Además, se conformó un Comité de Garantía de Calidad y una mesa técnica junto al sector del transporte.
Entre febrero y marzo se incorporaron aditivos detergentes, dispersantes y antioxidantes en cisternas y tanques para estabilizar el combustible y proteger los sistemas de los vehículos.
La estatal también anunció que renegoció contratos con proveedores internacionales, endureciendo los parámetros de calidad exigidos a la gasolina importada.
Asimismo, confirmó la firma de un contrato para importar un millón de barriles de crudo, medida que permitirá incrementar la capacidad de refinación nacional del 30% actual a niveles de entre 60% y 80%.
YPFB aseguró que, hasta el 11 de mayo de 2026, los lotes de gasolina distribuidos en el país cumplen con todos los parámetros críticos de calidad y que actualmente se realizan más de 120 ensayos mensuales para garantizar el control del combustible.
“La crisis de calidad de la gasolina es un capítulo que estamos cerrando definitivamente. Hemos identificado todas las causas, actuado con rapidez y puesto en marcha las soluciones estructurales que este país necesitaba desde hace años”, sostuvo Daroca.
La empresa estatal afirmó que la gasolina que hoy se comercializa en Bolivia es “más controlada, tratada y segura que nunca” y ratificó que trabaja para fortalecer la soberanía energética mediante una mayor producción nacional.
Con información de YPFB
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