Dos huracanes de categoría 4 y una tormenta tropical avanzaron simultáneamente sobre el Pacífico, un patrón poco habitual favorecido por las condiciones cálidas del océano. El fenómeno puede alterar las lluvias, temperaturas y actividad pesquera mucho más allá de la región.
03/09/2026 10:01
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El Pacífico vive una inusual concentración de actividad ciclónica. Dos huracanes de categoría 4 y una tormenta tropical avanzaron simultáneamente sobre el océano, un patrón poco habitual que se produce en medio de un episodio de El Niño y de temperaturas oceánicas superiores a lo normal.
La presencia conjunta de estos sistemas volvió a poner el foco sobre los efectos que puede generar el calentamiento del Pacífico tropical, no solo sobre la formación de tormentas, sino también sobre los patrones de lluvia y temperatura en distintas partes del planeta.
De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), el episodio de El Niño tenía una probabilidad del 69% de convertirse en uno de los más intensos registrados, aunque su máxima intensidad no estaba prevista hasta aproximadamente noviembre.
Tres sistemas en el Pacífico
Según el Centro Nacional de Huracanes, el huracán Lowell se encontraba más al oeste, seguido por el huracán Karina. Detrás de ellos avanzaba la tormenta tropical Marie, hacia el este y a unos cientos de millas al sur de Baja California.
Las previsiones señalaban que Marie podía intensificarse hasta convertirse en huracán, mientras que Lowell y Karina seguirían trayectorias alejadas de Hawái.
La situación generó especial atención en las islas, donde los especialistas vigilaban la posibilidad de que vientos más fuertes y un incremento de las precipitaciones acompañaran el desplazamiento de los sistemas.
Hawái, además, todavía se encontraba recuperándose de los efectos del huracán Lala, que había provocado fuertes vientos e inundaciones repentinas en sectores de la Isla Grande.
¿Por qué El Niño favorece estas condiciones?
La climatóloga Julia Cole, de la Universidad de Michigan, explicó que el calentamiento asociado a El Niño crea condiciones favorables para la formación y fortalecimiento de tormentas, debido a que estos sistemas obtienen buena parte de su energía de las aguas cálidas del océano.
“Cuando el Pacífico tropical está más cálido de lo normal, observamos un aumento de las tormentas fuertes”, explicó la especialista a AFP.
Cole también señaló que ver tres ciclones desarrollándose simultáneamente es poco frecuente.
Uno de los antecedentes más cercanos ocurrió en 2015, otro año marcado por un fuerte episodio de El Niño, cuando varios sistemas tropicales se desplazaron al mismo tiempo por el Pacífico.
¿Qué ocurre durante El Niño?
El Niño es la fase cálida del fenómeno natural conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) y suele aparecer cada dos a siete años.
El fenómeno comienza cuando los vientos alisios se debilitan temporalmente, permitiendo que las aguas cálidas que normalmente se acumulan en el Pacífico occidental se desplacen hacia el este.
Cuando el calentamiento de la superficie marina persiste durante meses, cambia la circulación atmosférica y puede modificar la distribución de las lluvias y temperaturas en diferentes regiones del mundo.
El resultado es un complejo efecto en cadena: algunas zonas pueden experimentar más lluvias y otras condiciones más secas y cálidas.
Los efectos llegan mucho más lejos
Las consecuencias de El Niño no se limitan al Pacífico.
En Perú, uno de los principales productores mundiales de anchoveta, el calentamiento del océano puede afectar la disponibilidad y distribución de esta especie, con repercusiones para la actividad pesquera.
En Sudán, por otro lado, el fenómeno ha sido relacionado con alteraciones en las lluvias estacionales y con impactos sobre los recursos hídricos.
Así, un mismo fenómeno puede producir efectos muy diferentes dependiendo de la región: tormentas más intensas en algunas zonas, sequías o falta de lluvias en otras.
El cambio climático suma presión
Los científicos también analizan la relación entre El Niño y el calentamiento global.
El cambio climático no es considerado la causa directa de El Niño, pero una atmósfera más cálida puede intensificar algunos de sus impactos. Una atmósfera más caliente puede contener mayor cantidad de vapor de agua, lo que favorece precipitaciones más intensas cuando las condiciones son propicias; al mismo tiempo, el aumento de las temperaturas puede agravar la pérdida de humedad del suelo en regiones afectadas por la sequía.
Existe todavía debate científico sobre si el calentamiento global está haciendo que los episodios de El Niño sean sistemáticamente más intensos.
Un estudio reciente basado en registros obtenidos de esqueletos de coral y publicado en la revista Science encontró evidencias de que los eventos de El Niño han aumentado significativamente su intensidad durante las últimas cuatro décadas en comparación con el período preindustrial.
Un fenómeno que no se queda en el océano
La inusual presencia simultánea de tres sistemas ciclónicos vuelve a demostrar que El Niño no es simplemente un fenómeno del Pacífico.
Sus alteraciones pueden propagarse a través de la atmósfera y modificar patrones de lluvia, temperaturas, actividad pesquera y condiciones meteorológicas a miles de kilómetros de distancia.
Y mientras el océano continúa acumulando calor, los especialistas mantienen la atención sobre cómo evolucionará el fenómeno durante los próximos meses.
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