Lo que comenzó como el rescate de una pequeña cría en la selva de Petén, Guatemala, terminó en una convivencia inesperada con un imponente felino de más de 100 kilos.
14/10/2026 12:41
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Una pareja de adultos mayores de origen maya, en la región de Petén, Guatemala, rescató a un pequeño felino que encontró solo en la selva y lo crió sin imaginar que crecería hasta convertirse en un jaguar negro.
La historia de convivencia se difundió en redes sociales y fue compartida por portales como Upsocl Verde y Kienyke.
Según los relatos publicados por estos medios, los adultos mayores encontraron al animal cuando era una cría y decidieron hacerse cargo de su alimentación y cuidado. Con el paso del tiempo, el pequeño felino creció hasta alcanzar su tamaño adulto, momento en el que se evidenció que no se trataba de un gato doméstico, sino de un jaguar negro.
Las publicaciones describen una relación de confianza entre la pareja y el animal, que habría permanecido cerca de sus cuidadores incluso cuando intentaron que regresara a su hábitat natural.
Alimentar a un jaguar, uno de los mayores desafíos
La crianza del felino representó un reto para la pareja, especialmente por la cantidad de alimento que necesita un animal de estas dimensiones. De acuerdo con los relatos difundidos, el jaguar puede superar los 100 kilogramos y requiere grandes cantidades de comida para mantenerse en buenas condiciones.
Pese a las dificultades, los adultos mayores habrían conseguido mantenerlo bajo su cuidado y, según las publicaciones, el animal goza de buena salud y conserva un comportamiento familiar con ellos.
Los relatos también señalan que el jaguar no habría causado daño a la pareja y que permanece cerca de la vivienda, por lo que fue descrito como el “guardián” del hogar.
Una historia que volvió a viralizarse
La historia de los adultos mayores y el jaguar negro comenzó a difundirse en febrero de 2019, según una de las publicaciones compartidas. Con el tiempo, las fotografías y el relato volvieron a circular en distintas plataformas, generando comentarios y muestras de admiración por el vínculo entre los cuidadores y el felino.
Sin embargo, especialistas advierten que el jaguar es un animal silvestre y depredador, no una mascota doméstica. La historia se ha compartido principalmente por la relación poco común que, según los relatos difundidos, se desarrolló entre el felino y sus cuidadores.
