El secretario departamental de Seguridad Ciudadana, Jorge Santistevan, advirtió sobre la presencia de organizaciones criminales como el PCC y solicitó modificar la legislación sobre seguridad y control de armas.
12/10/2026 16:07
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La ola de inseguridad que golpea a la capital oriental, marcada por el violento atraco armado a una joyería la noche de este domingo, continua generando repercusiones. El secretario departamental de Seguridad Ciudadana, Jorge Santistevan, advirtió que el crimen organizado superó los límites en el país y exigió modificar las normativas vigentes.
Santistevan señaló que el incremento en la frecuencia y magnitud de los atracos responde a una tolerancia acumulada frente a estructuras delictivas de gran escala.
"Hay más atracos, mayor concentración y volúmenes de números de atracos, es porque estos han crecido y se lo han permitido. No solamente se dedican al narcotráfico, es la misma organización criminal del PCC", alertó la autoridad.
Asimismo, el secretario destacó que la intervención de la fuerza pública logró frenar una amenaza mayor la misma noche de los hechos. Según sus declaraciones, la presencia de seguridad evitó que se consumara un segundo asalto que presuntamente estaba planificado de forma simultánea contra una entidad financiera de la ciudad.
Ante la vulnerabilidad de los custodios frente a delincuentes fuertemente armados, Santistevan cuestionó los recursos actuales de la seguridad privada. "¿De qué te sirven guardias de seguridad privada si no tienen con qué reaccionar? No significa armar a todo el mundo, sino significa dosificar", agregó.
Bajo este panorama, la autoridad departamental planteó la necesidad de abrir un debate inmediato para acomodar y reformar dos pilares normativos clave; la Ley 264 del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana y la Ley 400 de Control de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros materiales relacionados.
Finalmente, Santistevan insistió en que las modificaciones legales deben tratarse con prontitud para evitar que el crimen continúe operando a plena luz del día y, sobre todo, para prevenir daños colaterales y la pérdida de vidas inocentes ante el uso indiscriminado de armas de fuego por parte de organizaciones criminales.
