Durante la jornada del martes se registraron importantes incrementos en distintos puntos. En el río Surutú se reportó una crecida de hasta dos metros, mientras que el río Yapacaní llegó a 3,5 metros aproximadamente a las 11:00, según los datos proporcionados por Searpi.
02/09/2026 13:58
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Los niveles de los principales ríos del departamento de Santa Cruz comenzaron a descender luego de las crecidas registradas durante la jornada del martes. Sin embargo, el Servicio de Encauzamiento de Ríos (Searpi) pidió a la población, autoridades municipales y especialmente a los dragueros mantener las precauciones y no subestimar la fuerza de los afluentes.
El director ejecutivo de Searpi, Diego Alejandro Jordán Saucedo, informó que las lluvias registradas en la cuenca alta y media ya cesaron y que los niveles de los ríos están retornando a condiciones de mayor estabilidad.
“Los ríos ya están nuevamente en calma”, afirmó Jordán, aunque aclaró que el monitoreo continúa debido a la posibilidad de nuevas precipitaciones asociadas a un frente frío previsto para este sábado.
Durante la jornada del martes se registraron importantes incrementos en distintos puntos. En el río Surutú se reportó una crecida de hasta dos metros, mientras que el río Yapacaní llegó a 3,5 metros aproximadamente a las 11:00, según los datos proporcionados por Searpi.
También se registraron crecidas en sectores de la cuenca alta del río Piraí, particularmente en las zonas de Bermejo y Angostura, mientras que en la cuenca media el incremento se presentó por El Torno. El río Parapetí también experimentó un aumento debido a las precipitaciones.
Aunque los niveles comenzaron a disminuir, Searpi mantiene vigilancia sobre algunos sectores donde todavía se registran incrementos, entre ellos el Urubó y la zona de Cuatro Ojos, en inmediaciones de San Julián.
Advierten a dragueros
La autoridad hizo especial énfasis en el incidente registrado durante la crecida, cuando varios dragueros quedaron atrapados por el incremento repentino del caudal del río Piraí.
Jordán explicó que existe un sistema de comunicación mediante el cual los trabajadores son informados cuando se registra lluvia en la cuenca alta. En el caso del Piraí, una crecida puede desplazarse hacia la cuenca baja en aproximadamente cinco horas.
Sin embargo, aclaró que ese periodo no es exacto, ya que las condiciones pueden acelerar o retrasar la llegada del agua.
“Ellos creen que tienen cinco horas y siguen trabajando”, explicó el director de Searpi, al señalar que esa confianza puede convertirse en un riesgo cuando se produce una crecida repentina.
Por ello, pidió a los trabajadores abandonar las zonas de riesgo cuando reciben una alerta y no esperar hasta el último momento.
“No subestimar la fuerza del río”, fue el principal llamado de Searpi, que recordó que factores como la velocidad del agua y los fuertes vientos pueden modificar las condiciones en poco tiempo.
Monitoreo permanente
Searpi cuenta con 22 estaciones meteorológicas para realizar el seguimiento de las condiciones hidrológicas y meteorológicas. Entre las principales cuencas monitoreadas se encuentran las de los ríos Piraí, Ichilo y Yapacaní.
Jordán explicó que la frecuencia de monitoreo aumenta durante los periodos de lluvia y que la información puede ser actualizada cada hora o cada dos horas, dependiendo de la situación.
Los reportes son transmitidos a las autoridades municipales mediante grupos de WhatsApp para que estos puedan activar sus mecanismos de prevención y comunicar las alertas a sus pobladores. También se mantiene comunicación con los dragueros que desarrollan actividades en el río Piraí.
Ante el pronóstico de nuevas lluvias desde este sábado, Searpi anunció que continuará con el monitoreo y la difusión de información sobre el comportamiento de los ríos.
La recomendación a la población es evitar acercarse a los ríos durante o después de las lluvias, debido a que los incrementos del caudal pueden producirse de manera repentina y generar situaciones de emergencia.
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