El expediente presentado ante un tribunal de Virginia revela que un agente especial contactó a Marset en marzo de 2025 para intentar convencerlo de entregarse. El narco rechazó la propuesta, desafió a la DEA.
18/09/2026 13:56
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Sebastián Marset mantuvo contacto directo con un agente especial de la DEA en marzo de 2025, casi un año antes de ser capturado en Santa Cruz. Un expediente judicial estadounidense revela cómo se produjo la comunicación y qué información proporcionó posteriormente.
Los detalles aparecen en un documento presentado ante el Tribunal de Distrito de EE. UU. para el Distrito Este de Virginia, como parte de la respuesta de la Fiscalía a las solicitudes de la defensa para excluir declaraciones realizadas tras su captura y desestimar el proceso por una supuesta persecución vindicativa.
Uno de los episodios ocurrió el 26 de marzo de 2025, cuando un agente de la DEA intentó convencer al narcotraficante uruguayo de entregarse.
¿Quién habló con Marset?
El contacto estuvo a cargo del agente especial Michael Greisen, quien, de acuerdo con el documento judicial, hablaba español y trabajaba en la investigación contra Marset.
Ese día, agentes de la DEA habían intentado primero acercarse a la pareja de Marset en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, Colombia. Al no conseguir que ella hablara con ellos, Greisen decidió comunicarse directamente con el prófugo mediante WhatsApp.
El agente se identificó como funcionario de la DEA y le planteó la posibilidad de resolver su situación judicial en Estados Unidos. También le advirtió que las autoridades continuarían buscándolo hasta conseguir su captura.
La conversación, según el expediente, no terminó con una entrega.
“No me van a capturar nunca”
La respuesta de Marset fue desafiante.
El uruguayo sostuvo que nunca sería capturado y cuestionó la existencia de la justicia.
Greisen continuó intentando persuadirlo y le recomendó que hablara con un abogado defensor estadounidense.
Fue entonces cuando Marset elevó el tono de sus respuestas y escribió una de las frases que ahora aparecen en el expediente:
“Yo soy mucho más inteligente que toda la DEA junta”.
El intercambio también incluyó amenazas dirigidas al agente. Marset llegó a advertirle que “nadie es inmortal” y lo acusó de ser un informante al servicio de la DEA. Los mensajes forman parte de los elementos citados por la Fiscalía estadounidense.
Una llamada de dos minutos
Después del intercambio por WhatsApp, Marset llamó directamente a Greisen.
La comunicación duró aproximadamente dos minutos y, según la Fiscalía estadounidense, fue grabada.
Durante esa conversación, Marset habría insistido en que llevaba años huyendo y que estaba dispuesto a continuar haciéndolo.
También pidió que dejaran en paz a su pareja y afirmó que no le temía a la DEA.
Una de las frases atribuidas al uruguayo resume su posición durante aquel contacto:
“Soy un criminal; seré un criminal toda mi vida”.
Greisen, según el documento, terminó la comunicación indicándole que tenía su número y que podía contactarlo si cambiaba de opinión. Reportes sobre el expediente también recogen que Marset aseguró que nunca sería capturado.
Casi un año después terminó detenido en Santa Cruz
La captura ocurrió el 13 de marzo de 2026, cuando autoridades bolivianas localizaron a Marset en Santa Cruz de la Sierra.
De acuerdo con la versión presentada por la Fiscalía estadounidense, la DEA no participó en la planificación ni en la ejecución del operativo boliviano. Posteriormente, agentes estadounidenses tomaron custodia del uruguayo y lo trasladaron hacia Estados Unidos.
El expediente sostiene que Marset recibió advertencias Miranda en español y firmó documentos en los que reconocía que entendía sus derechos.
¿Qué reveló Marset después de su captura?
El contenido más llamativo del documento aparece después de su llegada a Estados Unidos.
Según la Fiscalía, durante una entrevista con agentes de la DEA, Marset proporcionó información sobre sus actividades y sus recursos.
Los agentes revisaron con él varios dispositivos electrónicos incautados en Bolivia. De acuerdo con el expediente, Marset identificó algunos teléfonos, una computadora y una tableta como de su propiedad y proporcionó las contraseñas.
También habría mostrado billeteras de criptomonedas que, en conjunto, contenían aproximadamente 3,96 millones de dólares, según los reportes basados en el expediente judicial.
Pero la revelación que más repercutió en Bolivia fue otra.
Dijo que tenía dinero invertido en 10 toneladas de cocaína
Según la versión de la Fiscalía estadounidense, Marset manifestó que parte de sus ganancias provenientes del tráfico de cocaína eran reinvertidas en más droga.
En ese momento, habría señalado que tenía dinero invertido en aproximadamente 10 toneladas de cocaína en Bolivia.
El documento también atribuye a Marset información sobre el tráfico de armas y sostiene que habría afirmado que el Primer Comando de la Capital (PCC) traficaba entre el 80% y el 90% de las armas que ingresaban a Bolivia. Esa afirmación aparece como parte de lo que la Fiscalía dice que Marset manifestó durante las entrevistas; no constituye por sí sola una determinación judicial sobre esos hechos.
La Fiscalía sostiene que habló voluntariamente
Uno de los puntos centrales de la disputa judicial es precisamente la validez de esas declaraciones.
La Fiscalía estadounidense sostiene que Marset conocía sus derechos, fue informado en español, firmó las advertencias correspondientes y aceptó continuar hablando con los agentes.
También sostiene que nunca pidió un abogado ni solicitó que terminara la entrevista.
La defensa, en cambio, busca que esas declaraciones y las pruebas obtenidas a partir de ellas sean excluidas del proceso.
Marset también habló de unas cajas fuertes
El expediente describe además un episodio ocurrido el 16 de marzo de 2026, cuando Marset era trasladado desde el centro de detención hacia una audiencia.
Según la Fiscalía, fue él quien manifestó que había pensado durante el fin de semana y que quería entregar más información.
Después de que un agente le recordó sus derechos, Marset habría hablado de la existencia de cajas fuertes en Bolivia que contendrían dinero y relojes de lujo, además de mencionar otro teléfono que estaría guardado en una de ellas.
También habría ofrecido entregar los códigos de acceso.
Rechazó una propuesta de acuerdo
Otro punto incluido en el documento es que en abril de 2026 el Gobierno estadounidense le ofreció a Marset declararse culpable de un cargo relacionado con conspiración para cometer narcoterrorismo.
Según la Fiscalía, Marset rechazó la propuesta.
Posteriormente, el 25 de junio de 2026, se presentó una segunda acusación sustitutiva con cuatro cargos, entre ellos conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para poseer cocaína con intención de distribuirla, conspiración de lavado de dinero y lavado de dinero.
De desafiar a la DEA a hablar sobre sus operaciones
El expediente deja así dos momentos muy diferentes.
En marzo de 2025, cuando todavía estaba prófugo, Marset respondió al contacto de la DEA con desafíos y aseguró que nunca sería capturado.
Un año después, tras su captura en Bolivia, la Fiscalía estadounidense sostiene que proporcionó información sobre dinero, criptomonedas, droga, armas, cajas fuertes y otros aspectos de sus operaciones.
La defensa busca que parte de esas declaraciones no sea utilizada en el proceso. La Fiscalía, por su parte, sostiene que fueron obtenidas de manera voluntaria y con respeto a sus derechos.
El caso continúa ahora en Estados Unidos, donde Marset enfrenta los cargos incluidos en la acusación vigente.
