TEMAS DE HOY:

Jammertest: el lugar donde expertos intentan “engañar” al GPS para hacerlo más seguro

En una isla del Ártico noruego, ingenieros y especialistas simulan ataques contra las señales de navegación y tiempo para detectar vulnerabilidades que podrían afectar desde aviones hasta redes eléctricas.

La remota isla de Andøya. Foto: Norwegianroutes
Noruega

Escuchar esta nota

En la remota isla de Andøya, al norte de Noruega, especialistas se reúnen cada año para realizar una particular prueba de resistencia: provocar interferencias y engañar deliberadamente a los sistemas de navegación por satélite para comprobar cuánto pueden resistir.

El ejercicio se conoce como Jammertest y es considerado por sus organizadores como una de las mayores pruebas abiertas de resiliencia de los sistemas GNSS del mundo. Allí se simulan ataques de jamming, que bloquean las señales, y spoofing, que las manipula para hacer creer a un dispositivo que se encuentra en otro lugar o que es otra hora, de acuerdo al portal BBC Mundo.

El GPS también marca la hora

Aunque los sistemas GNSS, como el GPS, suelen asociarse con la navegación, sus señales cumplen otra función fundamental: proporcionar una referencia temporal extremadamente precisa.

Esa sincronización es utilizada por sectores como las telecomunicaciones, el transporte, las redes eléctricas y otros sistemas digitales. Por ello, una interrupción prolongada o una señal manipulada podría generar problemas más allá de la pérdida de ubicación.

En Jammertest, los investigadores someten receptores instalados en vehículos, drones, aeronaves y otros equipos a condiciones de interferencia para identificar sus puntos débiles. Los resultados son posteriormente compartidos entre organismos públicos, investigadores y empresas.

Cuando una señal puede mentir

Uno de los escenarios que más preocupa es el spoofing. A diferencia del bloqueo directo, este método busca que el receptor acepte información falsa como si fuera legítima.

Durante las pruebas realizadas en Andøya, los sistemas de navegación pueden mostrar posiciones que no corresponden con la ubicación real de una aeronave o de un vehículo. De esta manera, los especialistas estudian cómo detectar y contener una manipulación antes de que afecte a sistemas críticos.

Los propios organizadores advierten que los ataques más sofisticados pueden modificar gradualmente la posición y el tiempo para evitar que los equipos detecten un cambio repentino.

Una amenaza que ya se observa en Europa

La preocupación no es únicamente experimental. En mayo de 2026, funcionarios de Lituania denunciaron que las capacidades rusas de spoofing de GPS desde Kaliningrado se habían ampliado y podían afectar zonas de varios países europeos. Rusia rechazó esas acusaciones y pidió pruebas que demostraran su responsabilidad.

En este contexto, las pruebas noruegas buscan responder una pregunta cada vez más relevante: ¿qué ocurre si una tecnología de la que depende buena parte de la infraestructura moderna deja de ser confiable?

Por eso, en Andøya los expertos no intentan simplemente bloquear el GPS. Intentan engañarlo, medir sus efectos y encontrar formas de hacer que los sistemas continúen funcionando cuando las señales del espacio ya no pueden considerarse seguras.

Noruega continúa realizando estas pruebas. Para 2026, Jammertest volvió a programar ejercicios de jamming, meaconing y spoofing en Andøya, con advertencias oficiales sobre posibles alteraciones temporales de las señales GNSS durante las jornadas de ensayo.


Mira la programación en Red Uno Play

Comentarios