Los ciberdelincuentes utilizan fotografías de visualización única para llamar la atención de sus víctimas y después intentar intimidarlas con amenazas y falsas acusaciones para exigirles dinero.
05/10/2026 9:38
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Una foto que desaparece después de verla puede parecer inofensiva, pero en algunos casos es utilizada como parte de una estrategia de engaño y extorsión.
La modalidad comienza con un mensaje aparentemente común: un número desconocido envía una fotografía configurada para abrirse una sola vez. El contenido puede ser llamativo, atractivo o incluso de carácter íntimo, con el objetivo de despertar la curiosidad de quien recibe el mensaje.
Sin embargo, abrir la fotografía no significa que el teléfono haya sido infectado ni que automáticamente se hayan robado los datos personales. El verdadero riesgo está en lo que ocurre después.
¿Cómo funciona la estafa?
Todo comienza cuando un número desconocido envía una fotografía de visualización única.
Los delincuentes pueden utilizar imágenes llamativas o contenido íntimo para conseguir que la persona sienta curiosidad y abra el archivo.
Una vez que la víctima abre la fotografía, el remitente puede saber que ya fue visualizada.
Entonces comienza el engaño. El estafador puede fingir que se equivocó de número o de conversación y que la imagen fue enviada por accidente.
Después cambia completamente el tono de la conversación. El delincuente puede hacer acusaciones falsas, por ejemplo, afirmar que la víctima vio contenido ilegal o involucrarla en una supuesta situación relacionada con un menor de edad.
A partir de ahí aparecen las amenazas: denunciarla ante las autoridades, contactar a familiares o divulgar información personal.
El objetivo es provocar miedo y desesperación para conseguir dinero rápidamente.
¿Qué hacer si recibes este tipo de amenaza?
No pagues. Entregar dinero no garantiza que las amenazas terminen. Por el contrario, puede hacer que el estafador continúe exigiendo más.
No respondas. Evita entrar en discusiones o intentar convencer al delincuente de que se trata de un error.
Bloquea y reporta el número. Utiliza las herramientas de WhatsApp para bloquear al contacto y reportarlo.
Guarda las pruebas. Antes de eliminar la conversación, conserva capturas de pantalla de los mensajes, amenazas y del número desde el que te contactaron.
Si existe una amenaza concreta o una exigencia de dinero, considera presentar una denuncia ante las autoridades correspondientes.
Los estafadores se aprovechan de las emociones. Su estrategia consiste en crear una situación urgente para que la víctima actúe sin pensar. Por eso, si recibes una fotografía extraña y después aparecen amenazas, no tomes decisiones impulsivas ni envíes dinero.
Lo importante es reconocer el engaño, cortar la comunicación, conservar las evidencias y pedir ayuda si es necesario.
