El danés, recordado por su carácter indomable y su singular "Gravesinha", vivió una etapa llena de anécdotas dentro y fuera del campo, desafiando las reglas del club y sorprendiendo a sus compañeros.
24/02/2025 10:30
Escuchar esta nota
Thomas Gravesen no fue un futbolista común. Su paso por el Real Madrid dejó huella no solo por su estilo de juego aguerrido, sino también por su vida fuera de la cancha, donde desafiaba las normas establecidas para los jugadores. En una reciente entrevista, Ronaldo Nazario recordó una de sus extravagancias: el danés tenía en su garaje dos motocicletas, algo prohibido por el club, y se jactaba de llevarlas a más de 300 km/h en la M-50 de Madrid. Además, poseía un Porsche que usaba en secreto para evitar ser reconocido.
Más allá de sus excentricidades, Gravesen también dejó su sello en la historia del fútbol con un movimiento inusual bautizado como la "Gravesinha". Durante un partido contra el Sevilla en 2006, realizó un enganche único en el que apoyó la rodilla en el césped para amagar a su rival, una maniobra que pudo haberle causado una lesión grave pero que se convirtió en una de las jugadas más recordadas de su carrera.
En el plano personal, su relación con la modelo Kira Eggers también generó interés en la prensa. Su pareja, conocida por su paso por el reality show Gran Hermano y su carrera en la industria del entretenimiento para adultos, despertaba la curiosidad de sus compañeros, quienes le pedían fotos. Gravesen, con su característico humor, les respondía:
"Búscala en Google, hay un montón de cosas allí".
El danés, apodado "Mad Dog" por su carácter explosivo, fue una figura atípica en el Real Madrid. Aunque su etapa en el club no estuvo marcada por grandes títulos, su personalidad irreverente y sus anécdotas aún resuenan entre los aficionados del fútbol.
Mira la programación en Red Uno Play
07:00
08:00
08:15
08:30
09:00
09:30
07:00
08:00
08:15
08:30
09:00
09:30