El guardameta de la Verde decidió no intentar detener el disparo desde los doce pasos en la última jugada del encuentro, como señal de protesta por una decisión arbitral que consideró incorrecta.
30/10/2026 12:03
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La derrota de Bolivia por 3-2 ante Inglaterra en la final de la categoría B del Mundial Sub-15, disputado en Azerbaiyán, terminó con una escena que llamó la atención. En la última acción del partido, el árbitro sancionó un penal a favor del conjunto inglés, una decisión que generó el reclamo de los futbolistas bolivianos.
En señal de protesta, Gael Molina, arquero de la selección boliviana, se negó a intentar detener el remate al considerar que la falta señalada no correspondía a un penal. El jugador inglés ejecutó el disparo y convirtió el tanto que selló el triunfo de Inglaterra.
Bolivia había llegado a ponerse en ventaja por 2-1 con anotaciones de Bairon Gutiérrez e Isai Gutiérrez, pero el equipo británico consiguió igualar el marcador antes de la polémica acción que definió el encuentro.
Tras el pitazo final también se produjo un breve cruce entre algunos jugadores, aunque el incidente no pasó a mayores.
