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Empleo, inteligencia artificial y sostenibilidad: cinco desafíos que transforman la educación superior

La edición 2026 concluyó en Santiago de Chile, con actividades en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad Andrés Bello

Unifranz Online: Empleo, inteligencia artificial y sostenibilidad: cinco desafíos que transforman la educación superior
Bolivia

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¿Qué demanda hoy la sociedad a las universidades que hace diez años no estaba en la agenda de sus rectores? La pregunta planteada al cierre del panel Tendencias globales que están transformando la Educación Superior para la Sostenibilidad puso sobre la mesa una transformación que involucra el empleo, la tecnología, la formación permanente y el futuro de los jóvenes en América Latina.

El encuentro reunió a Verónica Ágreda de Pazos, rectora nacional de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), junto a Ibon Zugasti Gorostidi, Valtencir M. Mendes, Angélica Flechas y Yuma Inzolia. La actividad formó parte del programa Liderazgo y Gobernanza Universitaria Sostenible: Camino hacia la Agenda 2030, impulsado por el Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (UNESCO IESALC).

La edición 2026 concluyó en Santiago de Chile, con actividades en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad Andrés Bello. Al finalizar, los rectores participantes suscribieron un decálogo de compromisos para impulsar acciones universitarias vinculadas con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y sumarse a la Red de Rectoras y Rectores por la Sostenibilidad.

Cinco demandas que redefinen la misión universitaria

En sus reflexiones sobre el panel, Ágreda identificó cinco demandas que hoy exigen respuestas institucionales: empleo con sentido, sostenibilidad verificable, inteligencia artificial gobernada, formación a lo largo de la vida y retención del talento.

El primer desafío tiene una dimensión especialmente urgente en Bolivia. El documento recoge que el 96% de los jóvenes ocupados trabaja en la informalidad, una cifra que debe interpretarse dentro de las categorías específicas de empleo informal analizadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La preocupación no se limita a obtener un título, sino a acceder a oportunidades laborales con estabilidad y perspectivas de desarrollo.

A esto se suma la búsqueda de propósito profesional. La encuesta global de Deloitte sobre la generación Z y los millennials señala que el 89% de los integrantes de la generación Z considera importante encontrar sentido en su trabajo para su satisfacción y bienestar. La universidad debe, por tanto, conectar la formación académica con competencias aplicables y con las necesidades de la sociedad.

La sostenibilidad también dejó de ser un atributo complementario. Según el estudio Shaping Sustainable Futures, de QS, el 48% de los futuros estudiantes encuestados preferiría una universidad sostenible antes que una situada entre las 100 mejores del mundo. La reputación institucional depende cada vez más de demostrar resultados y no solamente de comunicar compromisos.

Inteligencia artificial y aprendizaje permanente

Otro de los retos es incorporar la inteligencia artificial con criterios institucionales claros. Un estudio de UNESCO IESALC sobre la implementación de IA en la educación superior regional encontró que el 87% de las instituciones consultadas en América Latina y el Caribe utiliza esta tecnología en al menos un área, pero solo el 26% dispone de una estrategia formal. La brecha evidencia que la adopción tecnológica debe acompañarse de gobernanza, formación y evaluación.

La actualización profesional constituye otra prioridad. El Informe sobre el futuro del empleo 2025 del Foro Económico Mundial estima que 59 de cada 100 trabajadores necesitarán formación antes de 2030. Esto amplía la responsabilidad universitaria más allá de los jóvenes que ingresan por primera vez a una carrera: también comprende a quienes necesitan actualizar competencias o cambiar de profesión.

En Unifranz, estos desafíos se traducen en cambios concretos. La universidad está rediseñando sus carreras con currículos flexibles, cuya implementación gradual comenzó en agosto de 2026, e integra la sostenibilidad y la inteligencia artificial en el pregrado y el posgrado. También incorpora a Franz, un coach pedagógico potenciado por IA que acompaña a estudiantes y docentes durante el semestre y proporciona retroalimentación para fortalecer los resultados de aprendizaje.

A ello se suma Unifranz EXED, orientada a la actualización profesional (upskilling) y a la reconversión laboral (reskilling), con programas pertinentes para distintas etapas de la vida.

Preparar el futuro sin perder la misión

La retención del talento completa los cinco desafíos. Para Bolivia, formar profesionales que encuentren oportunidades para desarrollar sus capacidades en el país es también una cuestión de desarrollo económico y social.

La reflexión compartida en el panel apunta a que las universidades necesitan modificar sus formatos, calendarios, credenciales y herramientas tecnológicas sin perder su propósito fundamental: formar personas capaces de transformar su entorno.

En ese sentido, la experiencia de Unifranz vincula la innovación educativa con el aprendizaje práctico, la flexibilidad académica y la formación continua. El reto hacia 2030 y más allá consiste en convertir los compromisos de sostenibilidad en decisiones institucionales medibles y preparar a los profesionales para un mundo laboral que cambia antes de que los modelos tradicionales de formación puedan adaptarse.


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